Capítulo 9 MalloryDejar de nuevo a mis amigos ha sido un sufrimiento indescriptible. Sin embargo, lo hago también por ellos, para protegerlos de la locura de Léon. Tengo el terror pegado a la piel desde que he salido del nidito que han creado Tom y Beth. Siento correr sudores fríos a lo largo de mi espalda, empapando la sudadera que me ha prestado Tom amablemente. Con la capucha por la cabeza, miro mis pies desde hace horas, esperando con el corazón latiendo que el tren me lleve a mi destino, lejos de Léon, lejos de mi peor pesadilla. El chillido de Beth cuando entró en el baño sin llamar para llevarme ropa, me ha marcado como un hierro candente. Le caían las lágrimas y yo sentí vergüenza al notar su mirada sobre mí, con una mezcla de horror y pena. Casi le arranqué de las manos la sudader

