Capítulo 15 AzazelAl oír sus atrevidos pensamientos, no he podido resistirme. Desde hace una semana, contengo mi deseo, simplemente pensando en su trauma. Pero ahora, ella sentía deseo, sin restricciones ni temor, y me he dejado llevar. Sentir su sabor en mi lengua es un auténtico afrodisíaco. Mallory tiene un sabor a paraíso del que estoy seguro no cansarme jamás. Verla avanzar en mi universo, junto a mis hermanos, ha hecho que mi corazón latiera más deprisa, y tenerla aquí, sobre mí, entre mis brazos, ha hecho ceder todas las barreras que yo mismo he implantado en mi vida. Quiero más. Quiero más momentos como este, en los que Mallory se abandone por completo y lo olvide todo, salvo a mí. Tengo la respiración entrecortada, el corazón latiendo a cien por hora, y no consigo dejar de devorar

