Necesitamos hablar- dijo mi padre- síguenos por favor- tomó la mano de mi madre y se dirigió a la sala sentándose en el sofá. — Me sorprende esta actitud de su parte- dije seriamente. — Lo sabemos Jane... estamos tan avergonzados por haberte tratado como lo hicimos durante tanto tiempo- mi padre parecía consternado. — Me alegra saber que se sienten avergonzados, pues nos trataron como si fuéramos piezas de ajedrez que mueven a su antojo, a mí y a mis hermanos. — Nosotros nos disculpamos por no apoyarte por lo de tú embarazo... tus hermanos siguen siendo una decepción para la familia. — ¿Qué?, ¿así que no se disculpan por todo lo demás?, ¿por su maltrato durante años? — ¿Maltrato? Es una estupidez, te dije que no sería buena idea- miró a mi mamá, ignorando completamente mi prese

