—Estoy a un paso de quedarme sin neuronas— comentó la morena mientras se dejaba caer pesadamente en una de las sillas de la cafetería. A su lado la ojiazul le sonrió e imitó la acción de su amiga. —La tesis me tiene harta. —Yo tuve que repetir todo de nuevo, lloré toda la tarde, además perdí puntos en el interciclo y me jode la nota final. —Pero tú eres Mónica Méndez, la alumna más de dedicada de toda la carrera de diseño textil. A demás, promedian la nota de todos los ocho ciclos, y en comparación a las demás, tú tuviste la nota más alta en los siete primeros. —Pero el último año también es importante. —Lo sé, Moni, lo que digo es que pusimos demasiado esfuerzo estos cuatro años, y la recompensa vendrá por sí sola. Mónica no dijo nada y se dedicó a beber agua, Fernanda suspiró y

