El ambiente estaba tenso, la morena atinó a correr escaleras arriba y cerrar la puerta de su habitación con llave, no fueron más de cinco segundos paga que empezara a escuchar los gritos. Su madre se había enterado. No sabía cómo pero su querida madre se había enterado que su esposo tenía otra hija. Intentó comunicarse con su hermana pero nadie contestaba en casa, ni la madre de su hermana el celular. Gritos y gritos. Ellos ya no se querían, ¿por qué entonces seguían juntos viviendo un verdadero infierno? Algo se rompió. Bajó enseguida y su madre lloraba desconsolada en la sala, su padre había salido de la casa azotando la puerta y los restos de un florero yacían cerca de la puerta. -Mamá... -No quiero hablar contigo ahora. -Respondió a secas, sabía que quien le haya contado l

