Baldrick. Después del banquete recorrí el salón en compañía de Ivette. No me agrada esto de saludar a todas las personas pero es muy necesario dado que se les invito a la celebración. Mi pequeña Cucciola se veía hermosa. Debo admitir que cuando la vi entrar a la capilla del palacio quede petrificado con lo que mis ojos veían. Una preciosa mujer vestida de novia; con el estilo que caracteriza a la única chica que es capaz de ponerme en estas circunstancias. No puedo especificar lo que sentí al encontrarme en el altar junto a Ivette. Mi corazón se mantenía en completa calma, pero algo en mi alma se estremecía de solo pensar que uniría mi vida con mi sumisa. Que nada podía arruinar este precioso momento. No sé si lo que hice estuvo bien, pero estoy muy seguro que Ivette Moretti estará seg

