Karim No puedo dejar de besar sus labios y abrazarla, pegarla a mí, soltarla darle una vuelta en nuestra propia danza, que seguro no sigue el ritmo de The Beatles, esta es nuestra propia danza. La observo y está feliz, sus ojos brillan de una manera tan espectacular que me llena el corazón, ésta es ella, es la verdadera y completa Luz. Sonrío con ella y así el mundo parece detenerse. —Quiero hacerte una propuesta —le digo mientras observo sus ojos brillantes que me miran expectantes. —Quiero proponerte que… empecemos de cero. Sus ojos se abren por la sorpresa y entiendo que esté así, sinceramente podría seguir besándola y hacer como que lo que pasó quedó atrás y ya, seguir adelante. Pero no puedo, no puedo ignorar todo lo que le hice y tampoco todo lo que he avanzado. —Quiero una nue

