Luz Sigo temblando, demasiado. Mi pulso está totalmente loco. Respiro hondo para calmarme tomar mi auto e irme para la casa con mis padres “adoptivos” por decirlo de una manera. Hace unos momentos salí de la casa de la familia Shebat ** Llevo cinco minutos parada frente a la puerta de la familia Shebat, con claras intenciones de salir corriendo para no regresar nunca, pero no soy cobarde, no, no, ahora soy más fuerte, tengo que hacerlo. Estoy por dejar la invitación para la familia Shebat personalmente, ellos siempre han sido buenos con Vanesa y conmigo, y no se merecían enterarse de la fiesta de compromiso por medio de otra persona o que solo llegara la invitación sin ningún otro tipo de atención. Así que tomando todo el valor para tocar el timbre de su casa. El corazón me martill

