— Entonces te casaste con el — Mi madre habló luego del silencio que hubo Sí las miradas matasen lo de mi madre me hubiera matado hace rato estaba furiosa al saber que ahora yo era esposa de un hombre como Matías adinerado y que su hija predilecta llamada estaba con el que posiblemente se quedaría sin nada. El padre de Alexander me miró sorprendido. ¿A qué no se lo esperaba? Pues yo tampoco pero así sucedió sí solo tuve que emborracharme. — Si, Mathias es un gran hombre, realmente no sabía el hombre tan maravilloso que había estado rechazando todo este tiempo pero una vez que le di la oportunidad bueno terminé casándome con él— Dije mintiendo Realmente no tenía idea si este hombre era maravilloso no porque no lo conocía lo suficiente para decir aquello o incluso para tener una opinión

