Luka. Dejo un beso en el cuello de mi mate y me separo un poco para mirarla, acuno su rostro y dejo otro beso en su frente. – ¿Y Sander? – pregunta mirando hacia atrás. – Ya se fue. – respondo sintiendo un poco de celos. ¿Un poco dices? Joder contigo Luka, debemos marcar territorio, sube a nuestra delta al auto y directo a la mansión para hacerla nuestra de nuevo. Me parece una idea genial, salvo la parte donde olvidas un pequeño gran detalle. ¿Cuál? El Alpha nos pidió hacer guardia esta noche. Mi lobo maldice en todos los idiomas que conoce, mientras mi Lexia hace un leve puchero mirando el camino que debió tomar su amigo al irse cuando yo la rodeé con mis brazos, es un buen gamma, sabe cuándo hace mal tercio, pero igual, los celos no entienden de eso.

