Isaac Muchas veces el destino se ensaña con nosotros, nos juega malas pasadas y nuestras erróneas decisiones nos adentran en un nebuloso camino del cual no hay retorno. Puede que todo hubiera sido distinto si nos hubiésemos conocido en otras circunstancias, sin embargo, no vale la pena pensar en ello ahora. ¿Para qué vivir de ilusiones? ¡Es algo totalmente absurdo! Aunque admito que sería maravilloso el tener la posibilidad de comenzar de nuevo, donde pudiese remediar cada uno de mis malditos errores, aunque ya es demasiado tarde para redimirse. Presiono a fondo el acelerador, necesito llegar lo antes posible al hospital más cercano. Miro su rostro a través del espejo retrovisor, luce tan pálida, sus labios se emblanquecen y su respiración cada vez es más lenta. ¡Maldición Jetzabé! ¡No p

