Isaac De pronto, noto la mirada de Jetzabé fija en mí rostro, algo desconcertado por su repentina actitud decido enfrentarla. Analítico, la observo y noto como sus brillantes ojos negros recorren mi anatomía con curiosidad, es como si deseara escudriñar mi alma y descubrir hasta mi más recóndito secreto. Necesito que deje de hacerlo, la situación comienza a incomodar y me frustra inmensamente, simplemente, detesto no tener el control de la situación. Esbozo una sonrisa encantadora con la necesidad de acaparar su total atención e inmediatamente lo capta, ingenuamente corresponde a mi sonrisa y su cuerpo se relaja bajando completamente la guardia. —¿Qué tal el baño? ¿Te sentó bien? — Rompo el contacto visual entre ambos y me encamino al baño en busca del botiquín. —El agua estaba demasiad

