Apresurado, Fernando come rápido una pieza de pan y toma su café. —Ericka, me doy un baño rápidamente y en unos minutos nos podremos ir si te parece bien— dice mientras se retira a su habitación a bañarse. Asiento con mi cabeza en aprobación de sus palabras y calmadamente termino mi sándwich, leo algunos mensajes de mi celular y trato de relajarme. He estado desconectada del mundo estos días, mis amigos y familiares me escriben preocupados porque me tomé un espacio. No me había dado cuenta, pero prácticamente no toco el celular. Terminando de comer y tomar un vaso de rico jugo de naranja, camino hasta la sala a esperar a Fernando. Me voy como vine, sin nada más que mi cartera. En mis planes no estaba la aventura que he vivido. Siento hasta nostalgia porque me tengo que i

