Hilary. — Joder - mi espalda se arquea. Nunca pensé que seguir los consejos de sexo me daría este resultado, pero así de bien estábamos, me costaba mantener las piernas estiradas en lo alto, pero valía cada jodido calambre que me daba, porque estaba teniendo más placer del que parecía poder soportar. Jared se sostenía con sus puños mientras sus caderas golpeaban mis centro y piernas, podía sentir sus testículos golpear contra mi culo en cada una de sus embestidas. Mis manos se aferraron a la sabanas con fuerza, sus jadeos y respiración forzada se mezclaba con mis gemidos, nuestros cuerpos estaban transpirados, apenas podíamos coordinar palabras mientras nos seguíamos envolviendo en esa maldita nube de placer en la que siempre me veía envuelta cuando estaba con él. Sus movimientos s

