Elevo la mano y le hago una señal al DJ, para que apague las luces y vuelva a poner la música. Su hermosa figura desaparece en medio de la oscuridad mientras tomo asiento en el sillón del frente para disfrutar de su majestuosa actuación. Pocos segundos después, un faro incandescente se enciende detrás de ella para dejar a la vista su silueta perfecta en medio de aquella oscuridad. Sus piernas largas montadas sobre ese par de plataformas infinitas me dejan sin respiración. Las imagino acopladas contra mi pecho y haciendo presión con ese tacón de aguja mientras deslizo mi lengua por ellos. Me pongo duro una vez más. Llevo la mano hasta mi pantalón para acomodar mi polla, que comienza a cabecear contra la cremallera de mi pantalón con impaciencia. Hace mucho tiempo que nadie me excitaba como

