Sonrío por primera vez después de mucho tiempo y siento que mis energías se renuevan después de la emocionante experiencia que acabo de vivir. Huelo mis dedos y los hundo en mi boca para probar su sabor. Sabe a delicia y deseo, al mejor sabor que he probado nunca en mujer alguna. ―No puedo creer que haya venido a mí. Comento con la voz plagada de emoción. Mi corazón no ha parado de latir desde que me acerqué a ella y toqué su piel. Ahora entiendo mi reacción. Desde que conocí a Rachel, no existió ninguna otra mujer para mí. Ella absorbió mi alma y se robó mi corazón. Nadie más pude causar las emociones que ella provoca en mí. Puede haber cambiado el color de su cabello y el de sus ojos, pero su esencia, su olor y la calidez de su cuerpo son inconfundibles. ―Vine a pedir disculpas, jefe

