Anna había nacido en enero y ya habían pasado cinco meses, estábamos en mayo, con Sam nos veíamos muy seguido, si no iba a su casa me pasaba por su despacho o almorzábamos juntos cuando podíamos. Blake en realidad se había convertido en una gran amiga para mí, aparte de ser mi cuñada, mi único problema seguía siendo su primo Sebastian. No dejaba de observarme raro cada vez que coincidíamos visitando la casa de los Hudson, todavía persistía en mí esa sensación de conocerlo, pero no lograba acordarme de dónde. Blake y Sam nos habían invitado a cenar, su padre no se encontraba en la casa, ellos vivían con él, pero Joseph pasaba mucho tiempo de viaje. Luca se encontraba en casa de un amiguito. Estábamos sentados en la isla de la cocina, yo le ayudaba a la dueña de casa a cocinar, mientras

