El sol aparece en el horizonte, anunciando un nuevo día. Clara se levanta algo molesta, desde hace varios meses se siente extraña, esa mañana decide asistir a la clínica donde ahora sus hijos Benjamín y Amanda trabajan. Los jóvenes arreglaron sus asuntos en Estados Unidos y se mudaron definitivamente a la ciudad de su madre. Ambos trabajan en una clínica que fue una inversión conjunta con su amiga de la universidad la doctora Ornella Vizcaíno, especializada, al igual que Benjamín, en cirugía cardio torácica. La clínica es de última generación con la mejor tecnología disponible en el mundo. Reclutaron profesionales de alto nivel y que estaban al igual que ellos comprometidos con la acción de ayudar a aquella gente que carece de recursos. La doctora Vizcaíno dona todo lo que gana para

