Doce

1124 Palabras

Era más una promesa que una pregunta. Así que se limitó a darse la vuelta y a caminar según las indicaciones que él le había dado un momento atrás. No iba a pensar en eso Vicenzo viéndola desnuda. No, definitivamente no podía pensar en eso, Porque entonces, su cerebro comenzaría a repetir las imágenes de su m*****o erecto entre sus pantalones y la fuerza con la que la había agarrado y pegado contra el sofá para besarla con fuerza. Como su dedo se había ido a sus bragas y había sentido la humedad en ella. Pensar en él de esa manera, hacía que su cuerpo temblara por la anticipación. Nadie se negaba a Vicenzo Luigi. Lo sabía de antemano. En los meses que estuvo junto a él, viajando por Turquía, por Israel, y por Marruecos, entendió que Vicenzo era un hombre reconocido, conocido y re

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR