+21 ELEA KOCI Los dedos de Damien hacen maravilla en mi entrepierna logrando que me empape aún más. Cuando eché un vistazo a la dichosa fiestecita no voy a negar que me enojé y más cuando vi que habían mujeres casi desnudas. Tuve el instinto de bajar completamente desnuda, pero me detuve por que eso hubiera sido una completa estupidez. Sé como funcionan los negocios en este mundo, por eso me vestí con lo más provocativo que encontré. Sabía que así enojaría a mi marido pero no lo dejaría en ridículo. -en qué piensas Elea- me pongo de puntilla cuando los dedos de Damien ingresa sin sutileza logrando que esté por caerme pero me sostiene. Vuelvo a tocar su erección comprobando que aún sigue duro. -en que hagas tu trabajo como mi marido- me muerdo el labio y chillo de frustración cuand

