DAMIEN ROMANOV MINUTOS ANTES -toma asiento Damien- Marcov se acerca a su minibar en su despacho y me ofrece un trago. Lo tomo dejándolo en mis manos. -tu esposa es hermosa- bebe el líquido, observo su garganta. Abrir su garganta sería digno de admirar. Dejaría un perfecto diseño en su alfombra blanca. -El cargamento que iría a China fue entregado hace tres días. Por el momento no hay ninguna novedad- asiente. -estoy negociando con los franceses, pero hasta el momento son un hueso duro de roer- dejo el trago en la mesa. -qué me dices de New york. King está allí, podría hacerlo más fácil. Unos cuantos miles por aquí y todo estaría perfecto- se reclina en su asiento y niega. -asociarse con Salvatore King me dejaría en problemas- frunzo el ceño -No digo que sea un mal socio per

