“¿Cómo amaneciste hoy, Amparito?” “Bien, ¿Cómo amaneciste tú?” “Bien también, ¿Ya estás en el instituto?” “Sí, ¿tú estás en la universidad?” —¿Hablas con Stefan? —pregunta Vania, yo asiento—. Amparito tiene un novio universitario, y muy guapo además —dice dándome un pequeño empujón. —No estamos de novios, estamos viendo si esto funciona, y conocernos —digo, ella rueda los ojos —¿Se besaron? —me pregunta, yo siento un pequeño rubor en mis mejillas y asiento, Vania chilla emocionada—. Y, ¿Qué tal? —dice moviendo las cejas. —Bien —digo un poco cohibida, Vania levanta una ceja. —¿Bien? — —Bueno, muy bien, sentí cosas recorriéndome todo el cuerpo —digo, ella asiente. —Te pone con solo un beso, imagínate cuando te toque —dice, yo me río. —Uf —digo subiendo las cejas de la misma for

