4 Príncipe Nial, planeta Tierra La mujer entre mis brazos echó un vistazo a mi rostro y gritó como si hubiese acabado en los brazos de una multitud de ciborgs del Enjambre. Luchó, pateando y tratando de zafarse mientras yo sentía una sensación de alivio en mi cuerpo. Conocía su rostro por los archivos del protocolo de novias que el doctor Mordin había recibido antes de su transporte. Antes de su transporte fallido. Esta era mi compañera, mi novia. No había lugar a dudas. Además de una confirmación visual, sabía que era mía. Y estaba aterrorizada, pero viva. Y era muy, muy hermosa. El olor férrico de su sangre entró por mi nariz, haciendo que la ira invadiese mi cuerpo; furia de batalla como jamás la había sentido antes. Sin embargo, nunca antes había protegido a mi compañera. Tenía mied

