7 Sarah Recogí mis brazaletes del suelo, me di la vuelta y abandoné la sala de estrategias del comandante y a mi nuevo compañero. Entonces, ¿era la pareja de un señor de la guerra atlán que besaba como un dios? Como sea. Cuando salí de la oficina del comandante tiré de las esposas, tratando de quitármelas. Podría ser la compañera de Dax, pude haberme follado su firme muslo, pero no necesitaba usar estas malditas cosas. Me las había puesto como parte del espectáculo para el comandante Karter, no era que fuese a retractarme de lo dicho. Porque no lo haría. Cuando Dax me ayudara a recuperar a mi hermano trataría de ser una buena mujercita. Basándome en el modo en el que besaba, una aventura de una noche sería bastante excitante. ¿Hasta ese entonces? No necesitaba usar estas... Tiré y tiré

