CAPÍTULO 25 JAZZY Jazzy, sentada en el coche frente al portón principal, se percató de que su llave no funcionaba. La puerta seguía cerrada. Una chispa de preocupación le atravesó el pecho. Héctor no parecía estar acercándose para decirle que la puerta seguía cerrada debido a un fallo técnico. Bajó la ventanilla del coche cuando él dio varios golpecitos en el cristal. ―¿Qué pasa, Héctor? ―No puedes salir. ―¿A qué te refieres con que no puedo salir? ―Órdenes de Gio ―explicó, dedicándole una mirada escrutadora―. Me dijo que te retuviera aquí dentro mientras él se iba a la caza del monstruo. Espero que no sea ningún juego de rol, porque mis hombres cobran por hora y no son baratos. ¡Increíble! Volvió a aparcar el coche en el garaje y luego entró en casa dando pisotones mientras llam

