Tobías estaba decidido, esa tarde cuando Kaet entrara en su consultorio para su sección del día le hablaría sobre lo que siente, del deseo s****l que siente, claro, porque él no siente más que eso. Deseo s****l. O tal vez no le hablaría e iría directamente a la acción, aunque no sabría de qué forma hacerlo para que el de rizos acepté, no iría a un psicólogo para ver sobre el tema del rechazo s****l a su novio sin amarlo. Al castaño le había jodido bastante ver a su Kaet con ese idiota de pene chico, aunque la primera reacción que tuvo no fue molestia, sino que risa. El de rizos seguramente estaría molesto por reírsele en la cara como lo hizo pero fue lo único que pudo haber hecho, él en el momento en que lo vio recordó todas esas veces que hablando con el rizado éste le había comentado so

