No tenía la menor idea. Mis padres no podrían cuidar al bebe y por la forma en que Andrew se expresaba de su familia la de él tampoco podría hacerlo, así que una niñera familiar estaba descartado, nos quedaban dos u opciones, uno de nosotros renunciaba a su trabajo para darle prioridad al bebe o…trabajábamos con él. Un bebe en la oficina, podría ser muy problemático, en especial con el llanto y cambiarle los pañales, sería difícil de explicar en las reuniones o con inversionistas, puse una mano sobre mi cara sin saber la respuesta, pero tenía algo claro en mi cabeza no quería renunciar a la presidencia. —No sé qué hare, pero no quiero dejar la presidencia— pensar en renunciar por mucho tiempo hacía que mi corazón se hiciera más pequeño, era como fallarle en los deseos a mi abuela — sent

