Habían pasado cerca de dos meses desde aquel incidente con mi prima, las cosas se habían relajado bastante desde entonces, mi padre había vuelto a California, pero trataba de hablar conmigo constantemente, en especial por video llamada, mi madre por su parte se sentía inquieta con aquello del embarazo por eso volaba una vez al mes para pasar un fin de semana conmigo y asistir a las ecografías, quería que viviera el proceso acompañada. Nunca estaba sola. Andrew parecía nunca despegarse de mi lado, si bien me había apoyado mucho en el trabajo, teníamos una distancia respetuosa en la empresa, me permitía tener toda la libertad que necesitaba, pero estaba pendiente de mis comidas, me traía postres o comida saludable según la dieta que el doctor recomendó para mí. Mordí mi labio pensando en

