MARCUS La pistola que Loren sostenía en sus manos, no contenía ninguna bala. Por eso ninguna bala había sido disparada de aquella arma. En el momento exacto en el que Loren apretó el gatillo, Bill entro a la habitación, y azorado por la escena que se desencadenaba ante sus ojos, tomo una pistola que se encontraba en uno de los cajones del poyo; incrédulo, con terror, ante todo, le disparo a Loren. Solo con el simple propósito de evitar que Loren me disparara. Loren cayó, impacto contra el suelo. La sangre comenzó a salir de su pecho. Bill y yo corrimos hacia ella. Mis pensamientos solo podían morar en todo lo sucedido en las últimas horas. La forma en la que las cosas habían sido reveladas. La forma en la que había lastimado a Loren. Ahora, Loren se encontraba muriendo, sobre

