Capítulo 41. ¿Conciencia? Bruno. Esa no fue la manera en la que Ada debió enterarse de la verdad, pero Jimena insistió tanto para que fuese a verla, no tuve opción, imagine que se haría daño, imagine que dejar a Ada sería fácil, sin embargo siento que fui el mayor de los imbéciles, tenía pensado hablar con la verdad, o al menos la mayor parte de la misma, sabía que después me odiaría, y eso no me importaría, pero no he podido quitarla de mi cabeza, tal vez se trate del sentimiento de culpa. Solo espero la firma del abuelo para que su parte de las acciones sean mías en el menor tiempo posible, todo marchaba a la perfección, en este tiempo he conseguido innumerables clientes, admito que gracias a mi apellido las cosas marcharon mejor de lo que pensé. —Agradezco toda tu ayuda Jonás, p

