Julietta Busque a Christiano por toda la fiesta. Encargue hasta los mesoneros de que lo buscaran. Cada ves que veía uno le preguntaba y le pedía el favor. Ya después de un rato, me resigne a que estuviera en la fiesta, así que decidí buscarlo dentro de la casa. Pero cuando estaba a solo unos pasos de la entrada del jardín a la casa, escuche la risa de una mujer. Mi curiosidad pudo más. Me desvié de mi camino y comencé a seguir el sonido de la risa. Una parte de mi, la Julietta enamorada, me decía que volviera a la fiesta, que confiara en el. Pero mi parte lógica, la Julietta sensata, me decía que posiblemente era una pareja que decidió alejarse para tener intimidad. Pero mi parte dudosa, la Julietta celosa, incentivaba a mi curiosidad a seguir hasta el lugar donde provenían las risas.

