Yo me separé un poco de él, pero sólo lo suficiente para poder verlo a los ojos. —¿Eso es un si? —le pregunté con una pequeña sonrisa —Scarlett, obviamente es un sí —sonrió y después su rostro se puso un poco serio—. Pero ahora no sé qué haré con esto —dijo él mientras me mostraba una cajita que contenía un hermoso anillo—, pensaba dártelo hoy en la cena, pero te me adelantaste —se quedó un momento dudando, hasta que después de unos segundos prosiguió hablando—. La verdad por un momento pensé que me ibas a dejar —hizo una mueca al imaginarlo —Tienes que ser más rápido la próxima vez amor —dije con una sonrisa—. Jamás te dejaría, ahora eres mi prometido, así que ya no podrás deshacerte de mí. —Créeme que lo que menos quiero es deshacerme de ti —tomó mis manos y me miró directo a mis ojo

