—Tienes razón, no lo hicimos. —Dijo, algo aliviado, mientras dejaba caer su cabeza contra la pared. Respiró profundamente y después preguntó—: ¿Qué tengo que hacer?" —Porque él me dejó por una súper modelo. —Comenté, y un suspiro escapó de mis labios mientras apoyaba mi espalda contra la pared, las lágrimas brotaron sin previo aviso. Esteban se acercó a mí con una expresión triste. —Entiendo lo que se siente. —Dijo, tomándome de la mano. —¿De verdad? —Pregunté, curiosa, sin apartar la mirada de sus ojos. —Me pasó a mí. Hace un año, estuve en esa situación con Bianca. —Reveló. —Espera, ¿la chica popular? —Exclamé, y él me tapó la boca con la mano. —Sí, pero mantén silencio. —Ordenó con un gesto de molestia, y yo reí. —Pero yo no lo sabía. —Me disculpé. —Siempre estás muy distraída.

