Entre la sangre y el deseo (4ta. Parte)

1114 Palabras

Al día siguiente New York Claire Admito que bastó ver a Alexander para desmoronarme, para sentir cómo me quemaba esa maldita sospecha de que podíamos ser hermanos. Sentía un nudo en la garganta, el corazón estrujado, y las pocas fuerzas escapando por la ventana. Temía que cometiera una imprudencia, que enfrentara a Victoria… a mi propio padre, porque estaba desesperado, angustiado y al borde de un colapso. Pero no era para menos: había soltado una verdad que nos destruía a cada segundo. Ahí estaba Alexander, buscando una salida, barajando hipótesis cuando lo que necesitábamos eran pruebas reales, algo que nos devolviera la paz. Sin embargo, lo que escuché fue aún más desgarrador: su amor sincero, sus sueños de una familia conmigo, de verme como su esposa, la madre de sus hijos. Y dolí

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR