Conocernos

1428 Palabras
Nos acercamos a la entrada. Y él se baja de la camioneta con seguridad, da la vuelta y se apoya en el lado del copiloto, se quita los lentes, y yo solo puedo detallarlo, tiene un jean claros con una playera negra se ve superlindo. El corazón se me va a salir por la boca. —¡Dios,. Viste quien es! — chilla Amanda agarrándome del brazo —Si, únicamente camina e ignóralo... no lo puedo creer... ¿Qué hará aquí?— le digo en susurros, sin querer que me escuchen los demás Cuando vamos pasando al frente de él sin verlo, pero él no tiene la misma idea que yo y es cuando. Lo escucho —Hola Dulce — saluda con esa sonrisa pícara que dice véanme soy sexy... todos dejamos de caminar y volteamos, observó de reojo a los chicos y ellos me ven con confusión —mmm... Hola, ¿qué tal?. Saludo con una seguridad que no tengo —Me permites unos minuto, por favor Amanda se aferra a mi brazo, yo lo veo sería. La verdad no quiero que se dé cuenta lo que me hace sentir. Marcos está viéndome fijo molestó —Si, claro. Ya vengo chicos —les sonrió tranquila, me acerco y él pasa un brazo por mis hombros y yo solo puedo abrir los ojos sin poder creer su descaro, me lleva más adelante de la camioneta volteó y lo veo de frente —¿Y tu novia?, ¿sabe que estás aquí?— Le digo con sarcasmo y molestia —No tengo novia y Sofía es una amiga, ¿estás celosa? Por que no hay motivos para estarlo — Me ve directo a los ojos esos hermosos ojos que tiene, esa boca... Dios debo concentrarme... Cuando me doy cuenta de que lo estoy viendo a la boca subo la vista a sus ojos y él está riendo ¡Tonta! ¡Tonta! Dulce concéntrate... —No estoy celosa, solo no me gusta que me estén besando chicos que tengan novias, jugando conmigo, búscate otra con quién jugar y esa no soy yo —Él se pone serio —Sé que no eres esa clase de chicas y no estoy jugando contigo y ya te dije que no tengo novias... Y no pienso disculparme por el beso que te di, pues no me arrepiento. Quería verte e invitarte a salir —¿Por qué quieres salir conmigo? — Veo sobre su espalda y están todos mis amigos viéndonos, esperándome —Debo irme me están esperando —Te llevo, diles que te vas conmigo, necesitamos hablar —Es en serio... ¿Como sabías que estudiaba aquí? No entiendo que quieres, que pretendes —Te dije que me sentía mal por qué casi te atropello, decidí que era mi culpa y debo resarcir los daños que te cause y solo quiero salir contigo, conocerte es eso malo? También te dije que si no me dabas tu número lo iba a averiguar y simple averigüe que estudias aquí y te espere —me ve con inocencia y yo lo observó con molestia, detallando cada una de sus facciones de verdad es bello... Concéntrate Dulce... ¡Dios! Es difícil... — No te preocupes por el accidente en realidad no paso nada, es más ya lo olvidé —Déjame llevarte por favor —me interrumpe y me ve con súplica, levanto la vista a un lado donde están mis amigos, atentos a nosotros y esperando ya inquietos —Es que de verdad no sé si está bien, casi no te conozco y solamente voy al mercado donde mi mamá llegó caminando. —Okay perfecto déjame llevarte te prometo que no te molesto más solo vamos a conversar unos minutos, solo di que si — Me ve sonriendo esperando mi respuesta —Está bien, déjame hablar con mis amigos —Lo miro sonrojada, esto es tan nuevo para mí y no sé cómo comportarme, camino hacia los chicos que me ven todos con curiosidad menos Marcos que está muy serio —Chicos él me va a llevar nos vemos mañana — ¡Que! En serio Dulce, cuidado casi no lo conoces... —Me dice Marcos parándose al frente de mí yo lo miró y le sonrió quitándole importancia a su actitud que de verdad no entiendo — No se preocupen a penas llegué con mi mamá les mando mensaje a todos —Espero tu mensaje, amiga — Amanda me ve y me guiña un ojo y voltea y los toma a todos por los brazos y los arrastrada con ella, vamos, vamos chicos me provoca un helado. Yo suspiré y volteo hacia donde está él, Dios que estoy haciendo Arturo me abre la puerta de copiloto y me subo. Huele delicioso a él. Un perfume suave varonil huele a desodorante para carro y a cuero, respiró y casi cierro los ojos para sentir más su aroma que me envuelve y me desestabiliza cada vez que lo veo y se me acerca —¿Tuviste problemas con tus amigos? —me dice despreocupado — No, no solo es que siempre nos vamos juntos —¿Siempre eres así de bonita? —se me queda viendo con esa mirada que me desarma, sonríe, voltea y arranca la camioneta, veo que toma otro camino que no es el mercado —Oye voy al mercado ¿Dónde me llevas? —Sé que exclusivamente tengo está oportunidad contigo y no la pienso desaprovechar no te preocupes de que no pienso hacerte nada... Todavía.... dice con picardía — No puedo llegar tarde, debo hacer cosas importantes con mi mamá —Hasta mintiendo eres preciosa — Yo volteo y mis mejillas están rojas están calientes menos mal voy sentada siento cosquillas en las piernas, nervios en el estómago... Quién carajo me manda a meterme en estos líos... —Hablo en serio no puedo tardar... — Ya estoy tirando patadas de ahogado... Pero él solo niega y sonríe relajado manejando viéndome cada minuto Llegamos a unos Kioscos que tienen unas mesas y sillas al rededor y suena una música agradable —Vamos te invito un refresco, después te llevo lo prometo — levanta la mano en forma de promesa —Eso espero... —Ríe, yo bajo la mirada me pone nerviosa que me vea de esa manera, cuando bajamos el saluda al muchacho que está en el Kiosco preparando unos sándwiches y cantando —Que milagro tan temprano por aquí... Le dice el chico que tiene un tatuaje en los brazos y una argolla en la oreja —Nada más vine por unas bebidas — El amigo voltea y me escanea de pies a cabeza y levanta una cejas en eso Arturo me toma por la cintura y me trae hacia su cuerpo, el chico sonríe y lo ve levantando las manos — ok ya mando a qué los atiendan, tu mesa está desocupada. —¿Siempre vienes? Es agradable —Le digo viendo cómo nos dirigimos a una mesa que está en una esquina —Si, cuándo tengo oportunidad se puede estar tranquilo y pasar un rato con los amigos, aparte que preparan uno de los mejores sándwiches que puedes probar en los alrededores, ¿Te provoca uno? — No, estoy bien con el refresco nada más —Lo observó sus brazos, el pecho se ve que hace ejercicios, trato de disimular que no se dé cuenta que lo veo y me lo estoy comiendo con los ojos, se acerca una chica y lo saluda con familiaridad, a mí ni me ve, solo lo ve a el cómo tonta, así me veré yo cuando lo veo —Sabes Dulce siempre trato de ser directo no sé que sientes tú, pero me gustas mucho y quiero conocerte, salir contigo —Me quedó en shock procesando lo que me acaba de decir, bajo las manos a mis piernas comienzan a sudar, creo que él puede escuchar el mi corazón desde donde está, me ve a los ojos, esperando que hable, pero no encuentro que decirle es más se me olvidó como hablar —No puedo sacarte de mi mente no puedo dejar de pensar en el beso que nos dimos y no veo el momento de volver a repetirlo —se acerca hacía a mi —No sé que decirte no te conozco Arturo no puedes estar besándome y diciéndome esas cosas cuando no somos nada —Está bien dame la oportunidad de conocernos, me gustas y me gustas mucho y sé que tú sientes lo mismo que yo... — ¿ Qué me dices mi tentación?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR