“El matrimonio me recuerda a un par de tijeras: dos partes inseparables que, de tan unidas, casi siempre se mueven en direcciones opuestas y castigan, no obstante, a quien se interponga entre ellas” – Sydney Smith -CLARA- Temblaba mientras subía a el automóvil que nos trasladaría. Los invitados salieron a despedirnos con bombos y platillos, ¿Podrían creer que incluso hubieron fuegos artificiales? Siento que para Madira la organización de el evento era más bien cómo redimir su propia boda. Y sin embargo, ahí estaba, sentada junto a Kiral con angustia hasta de ver su cara. Bailar con él se me había hecho complicado. En especial porque el hombre parecía empecinado en desesperarme. ¿Por qué mi propio cuerpo me traiciona cuando estoy a su lado? Miraba por la ventana hacia las calles p

