- KIRAL - Mierda- dije con los dientes apretados. No creí que Clara lo hiciera tan bien la primera vez que su preciosa boquita me practicara sexo oral. mis manos sostenían su cabeza y su ritmo era violento. Oía sus arcadas y eso sólo me excitaba más. La chica era una caja de sorpresas, mi propia Pandora y era una maravillosa novedad. La aparté de mi pene con un movimiento salvaje. Clara cayó de espaldas a el suelo y me arrodillé a su lado. La giré. -Oh…- no pude evitar admirar su precioso culo. Masajeé sus nalgas con ambas manos, separándolas con el proceso, veía su pequeño agujero y aunque las ansías me ganaban decidí dejar aquello para luego. Me acomodé entre sus piernas y cuando arqueó la espalda su trasero quedó a la altura de mi pene y no dudé en hundirlo hasta el fondo en su i

