Parte 55

4260 Palabras
-Con un partido de Voleibol los vencemos y serán el has de reír de toda la Quizanda, nosotros vamos a impresionar esta urbanización-, dice el Consentido. -Ustedes en verdad son unos presumidos-, dice Alejandro. -Nunca aceptaremos jugar con ustedes, son unos idiotas-, dice Esteban. -Esteban te estas pasando, van a jugar con nosotros y punto-, dice Moisés. -Oye Moi tampoco tiene que ser obligado-, dice Rolando. -Van a jugar con nosotros y punto, será un gran partido de Voleibol-, dice Gregory. -Tenemos que pensarlo, mañana les decimos las respuestas-, dice Álvaro. -Esta bien, mañana a esta misma hora aquí en la plaza, ojala digan que si, la paliza que les vamos a dar será sabrosa, en el Voleibol somos los mejores-, dice Moisés. -Bueno esta bien, estaremos mañana aquí-, dice Alejandro. Y aparece un rayo del cielo, y todos se espantan, y ese rayo sale la vampira Yurelis, y así ellos se sorprenden viéndola. -Es una vampira muy bonita, se parece a la novia de Batman-, dice Moisés. -Se parece a la mujer que hizo Gatubela, parece una gata salvaje-, dice Gregory. -No se porque tengo un mal presentimiento, no viene para nada bueno-, dice el Consentido. -Hola muchachos, por lo que veo, ustedes son los únicos que están aquí en la plaza, son suficientes para empezar a matar habitantes de esta maldita urbanización, todos tienen un destino y el destino de ustedes será morir, morirán malditos-, dice la vampira Yurelis. Y así se ponen nerviosos. -¡Tenemos que huir de aquí!-, grita Alejandro. Y así los muchachos empiezan a huir, y la vampira Yurelis le dispara primero su poder a Álvaro, luego a Rolando, luego a Esteban, luego a Miguelito, luego a Randy, luego a Olí y luego a Lusito, y todos caen al suelo sangrando, y Moisés, Gregory y el Consentido están asustados. -Moisés huyamos de aquí-, dice Gregory. -Es verdad, esta mujer es muy mala, nos va a matar-, dice Moisés. -Vamonos rápido antes de que nos maten-, dice el Consentido. Y así los tres están huyendo, y la vampira Yurelis les apunta, diciendo: -Ustedes tres, su destino también es morir. Y así ella les dispara a ellos su poder, y Moisés, Gregory y el Consentido caen al suelo sangrando, y la vampira Yurelis empieza a recoger de toda la sangre de los muchachos y toma la sangre muy feliz, diciendo: -La sangre de jóvenes es tan sabrosa, rica, me encanta chupar la sangre de los humanos. Y así todos los muchachos están muy mal y no aguantan hasta que todos mueren, y la vampira Yurelis se pone feliz que luego se ríe, diciendo: -¡Que bueno que mate una parte de los muchachos de la Quizanda!. Y así da la vuelta y se va, y estos quedan tirados en la plaza muertos, y las almas de cada uno sale de su cuerpos y todas juntas suben al cielo, y así empieza a llover por la Quizanda que los cuerpos se están mojando. A la Medianoche en la casa embrujada, en el cementerio de brujas, el brujo Héctor esta al frente de las tumbas, diciendo: -Dentro de una semana voy a llevar a mis grandes servidores, mis amigos fieles me ayudaran a asesinar a la gente de la Quizanda, me ayudaran a tener esas cartas mágicas de la Quizanda para conquistar a Venezuela, al Mundo y al Universo, me ayudaran a tener todo el poder absoluto de este Universo, absorberé todo el poder que tiene el Universo. Y así el brujo Héctor saca su poder, diciendo: -¡Levántense Zombis después de millones de años!¡Levántense!. Y así dispara su poder hacia las tumbas, y en cada tumba se levantan los Zombis muy felices, todos de color verdes horribles, y el brujo Héctor los ve muy feliz, diciendo: -¡Mis hermanos!¡Mis Zombis!¡Ustedes me ayudaran a conquistar este Mundo!. -Estamos para servirte brujo Héctor, te vamos a ayudar a conquistar este Mundo, todo el Universo será tuyo, te ayudaremos a absorber todo el poder del Universo, del Mundo, solo tu serás amo y señor de todo, también te ayudaremos a buscar las Cartas Mágicas de la Quizanda, vamos a invadir la Quizanda-, dicen los Zombis. -Muy bien mis hermanos, ahora son perversos, con ustedes tengo asegurado mi objetivo, mi objetivo de conquistar el Universo con la ayuda de esas cartas-, dice el brujo Héctor. Y así el brujo Héctor se ríe fuertemente que los rayos caen del cielo y se le van poniendo los ojos rojos absorbiendo los rayos y grita: -¡Tengo el Poder Absoluto de todo!. En la Quizanda-a la 1:00 de la mañana, en la plaza, hay personas que están recogiendo los cuerpos de los muchachos, y Doña Magali se pone a ver eso llorando, diciendo: -¡Dios mío!¡Que desgracia!¿Quién habrá sido la persona que asesino a estos muchachos a sangre fría?¡Ahora sus familias van a sufrir mucho!¡Mucho!¡Pobre muchachos!. Al día siguiente, a las 4:00 de la tarde, en la plaza, hay mucha gente reunida en la plaza vestidos de negros llorando, y los cuerpos de Alejandro, Álvaro, Esteban, Rolando, Miguelito, Randy, Luisito, Olí, Moisés, Gregory y el Consentido están cada uno en urnas diferentes, y los habitantes están orando por el descanso de los cuerpos, y el Padre Vicente esta haciendo su misa en honor a ellos, diciendo: -¡Que Dios les dé el descanso eterno a estos jóvenes que ahora se encuentran en su reino!¡Yo a estos jóvenes los vi crecer!¡Lastima que murieron!¡Ojala que cuando el Señor Jesús venga a la Tierra les pueda dar una segunda oportunidad con la vida eterna!¡Siempre vivirán en el corazón de cada habitante de la Quizanda!¡Alejandro, Rolando, Esteban, Álvaro, Miguelito, Randy, Olí, Luisito, Moisés, Gregory y el Consentido descansen en paz!¡Siempre estarán escritos en los corazones de cada uno de nosotros!. Y el Padre le echa agua bendita a los cuerpos, y todos llorando, y Doña Rosa, Don Cipriano y Antonio se acercan al cuerpo de Alejandro llorando y le colocan flores. -Alejandro, hijo, siempre vivirás en el corazón de cada uno de nosotros, de tu familia, lastima que te me fuiste tan joven, nunca me di cuenta de lo grande que eres, te quiero hijo, descansa en paz con Dios y que seas feliz en el cielo-, dice Doña Rosa. -Mi hijo murió por la maldita guerra en el país, a lo mejor fue un larista pero cuando lo encuentre juro que lo matare con mis propias manos-, dice Don Cipriano. -Papá por favor un poco de respeto al velorio de mi hermano, ya basta de hablar de política, ya yo estoy cansado de escuchar de la situación del país, jamás será otro, jamás, ya todo es peligroso, nunca el Presidente cambiara eso, el único que puede cambiarlo es Nuestro Dios todopoderoso, ojala mi hermano hable con Dios-, dice Antonio. -Nunca te voy a olvidar hijo, ojala pudieras revivir pero no existe, esta es la segunda vez que mueres, lo de la otra vez solo fue un Milagro, ojala te levantaras para que los cuatro volvamos a estar juntos-, dice Doña Rosa. Y Doña Clarry, Don Nene, Don Hito y Don Pupuno se acercan a los cuerpos de Esteban, Rolando y Álvaro llorando y le colocan flores. -¡Yo no puedo aceptar que mis hijos se me fueron!-, dice Doña Clarry. -Mi amor hay que aceptar la voluntad de Dios, se nos fueron nuestros muchachos, ahora el centro de Internet se sentirá triste sin ellos, ojala pudieran regresar pero no será así, murieron sin saber lo mucho que los amo, los amo con toda mi alma, ahora están con Dios, ponte a pensar mi amor en el cielo están mejor-, dice Don Nene. -Mi amor yo no los quiero en el cielo, los quiero aquí-, dice Doña Clarry. -Clarry, hermana, tienes que superar este dolor, ahora están en el cielo, que mejor lugar que el cielo, ahora están a salvos en las manos de Dios y de su hijo-, dice Don Hito. -Así es hermanita, nosotros estamos aquí contigo, la vida sigue-, dice Don Pupuno. -Hito, Pupuno yo no puedo seguir, ahora sin mis hijos mi vida ya no tiene sentido, me quiero morir yo también, me quiero ir al cielo con ellos-, dice Doña Clarry. -No digas eso mi amor, tienes que seguir tu vida hasta que Dios decida, algún día tendremos la dicha de reunirnos con ellos, cálmate, me duele oírte eso, no lo digas mas, solo hay que conservar la fe y la esperanza-, dice Don Nene. Y Doña Clarry se tira al suelo con gran dolor, gritando: -¡Hijos míos vuelvan!¡Vuelvan hijos míos!¡Vuelvan!¡Los necesito!. Y la Quizanda se pone a ver y todos con una tristeza grande, y Don Hito y Don Pupuno la abrazan llorando. -Tranquila hermana, estamos aquí contigo, tu familia nunca te abandona-, dice Don Hito. -Es verdad Clarry, te vamos a ayudar a superar este dolor-, dice Don Pupuno. Y Doña Mirna, Don Miguel, Misael, Don Pepino, Doña Magali, Yoseiri y Yoselin se acercan al cuerpo a Miguelito y le colocan flores llorando. -Nunca pensé que mi muchacho se me fuera tan joven, se me fue-, dice Doña Mirna. -Se nos fue Mirna, ahora esta con Dios, lo bueno es que no se fue solo, se fue con sus mejores amigos, ojala todos se estén haciendo compañía en el cielo, esta en mejor manos, esta en manos de Nuestro Señor Jesucristo, en él es la única persona en quien hay que confiar, nuestro hijo esta a salvo en su gloria-, dice Don Miguel. -Mamá, papá, voy a extrañar mucho a mi hermano, nunca olvidare todo lo que hacíamos juntos, de las veces que salíamos a jugar o cuando me daba los besos de las buenas noches, lo voy a extrañar, ya mi vida no será igual, lo quiero otra vez conmigo-, dice Misael. -Misael hijo, tienes que resignarte, nuestro Miguelito se nos fue-, dice Don Miguel. -Será muy difícil superar este dolor, tan mal que lo trate una vez, me arrepiento tanto, la idea era apoyarlo y darle todo mi cariño, no alcance decirle lo mucho que lo quiero, ojala que desde el cielo me este escuchando-, dice Doña Mirna. -Yo me acuerdo la vez que lo mande a Trujillo a trabajar en una carnicería, tan buen trabajador me resulto, lo voy a extrañar, era mi sobrino favorito-, dice Don Pepino. -Miguelito vivirá en el corazón de cada uno de nosotros-, dice Doña Magali. -Es verdad mamá, siempre estará escrito en nuestro corazón y de este lugar nunca va a morir, lo vamos a recordar con mucho cariño-, dice Yoseiri. -Yo también lo recordare con mucho cariño, mi primo preferido, ojala algún día tengamos la dicha de ir con él y que seamos felices-, dice Yoselin. -¡AMEN hija!¡AMEN!-, dice Doña Magali. Y los familiares de Luisito y Olí también se le acercan y le lloran y le colocan flores, igual los familiares de Moisés y Gregory, y Migdalys se acerca al cuerpo del Consentido llorando y le coloca flores, diciendo: -Hermano, te voy a extrañar mucho, no sabes la falta que me harás. Y también se le acercan los padres y le colocan flores y abrazan a Migdalys. -Mamá, Papá, ¡Voy a extrañar mucho a mi hermanito el Consentido!-, dice Migdalys. -Hijas tu hermano siempre vivirá en el corazón de cada uno de nosotros, piensa que ahora esta en un hermoso lugar, en un lugar donde lo uno que se respira es paz y felicidad, un lugar que es eterno, algún día tendremos la dicha de volverlo a ver-, dicen los padres. -Ojala mamá, pero no será fácil superar este dolor tan grande-, Migdalys. Y Doña Lisbeth se acerca al cuerpo de Alejandro llorando y le coloca flores, diciendo: -Alejandro, amigo ojala me estés escuchando, te voy a extrañar con todas mis fuerzas, fueron tantos los momentos que pasamos juntos, desde que nos conocimos en Diciembre tu me has traído alegría con tus visitas, voy a extrañar tus platicas, tus historias, hasta me estabas haciendo una historia, lastima que nunca me la pudiste terminar pero lo importante era que estuvieras vivo, ciudadanos a todos desde el cielo, ojala puedas ser muy feliz en el cielo al lado de Nuestro Señor Jesucristo y que tus amigos también descansen. Y ella se pone a llorar fuertemente abrazando la urna, gritando: -¡Te voy a extrañar mucho amigo!. Y se le acerca Don Javier y le dice: -Mi amor tienes que superar este dolor. -A lo mejor no podré, era mi mejor amigo Javier-, dice Doña Lisbeth. Y llegan Annedy y Leika y ven a Alejandro llorando. -Alejandro, amigo no puedo creer que estés muerto, no lo puedo aceptar, tu y yo hemos estado todo el tiempo juntos, voy a extrañar tus visitas y también nuestras salidas, amigo mío de mi alma, tampoco olvidare la temporada del bachillerato-, dice Annedy. -Yo tampoco Annedy, nunca lo olvidare, nunca olvidare la temporada de la Universidad, él fue uno de mis mejores amigos, vivirá en el corazón de cada uno de nosotros, nuestro Amor hacia él es Inmortal, algún día tendremos la dicha de reunirnos con él en el cielo, ya veras que algún día todos tendremos felicidad y no tristeza-, dice Leika. -Dios te oiga Leika, Dios te oiga-, dice Annedy. -Alejandro será un amigo que nunca voy a olvidar-, dice Leika. Y salen Doña Magali y Don Pepino con antorchas. -Ahora si ciudadanos vamos a quemar los cuerpos de nuestros jóvenes-, dice Doña Magali. -Así es y luego sus familiares se podrán llevar sus cenizas-, dice Don Pepino. -¡No!-, grita Doña Clarry. -Tranquila mi amor, vamos a llevar a nuestros hijos a un lugar precioso-, dice Don Nene. Y Doña Magali y Don Pepino empiezan a quemar cada cuerpo de los muchachos, y la Quizanda lo están viendo y se ponen a llorar mas y más, y el padre Vicente se pone a ver, diciendo: -¡Descansen en paz muchachos!. En la noche en el Remanso, en la casa verde, Antonio esta en su cuerpo y ve la cama de Alejandro y la acaricia llorando, diciendo: -¡Hermano!¡Hermano!, te voy a extrañar mucho, ahora si me voy a sentir triste viendo tu cama, nunca olvidare todo lo que pasamos juntos, juntos jugábamos Nintendo, veíamos películas, íbamos a Internet juntos, hasta nuestras salidas a la Quizanda, yo aun no puedo aceptar tu muerte, no puedo, te extrañare mucho, mucho, pero en el fondo me siento tranquilo porque estas con Dios, daría mi vida con tal de que tu estuvieras aquí. Y entran Doña Rosa y Don Cipriano con las cenizas de Alejandro, y Antonio ve las cenizas y se pone a llorar, diciendo: -Nunca pensé que mi hermano otra vez estuviera en una cajita de cenizas, esta es la segunda vez, una vez fue en Marte ahora es aquí, otra vez lo volví a perder. -Lo vamos a tirar a un lugar muy especial-, dice Doña Rosa. -Yo se a que lugar, vamos a tirarlo en la grama de la plaza de la Quizanda, en la Quizanda que siempre quiso, esa urbanización era como su segundo hogar-, dice Don Cipriano. -Si papá es una buena idea, vamos a tirarlo en la Quizanda, mi hermano le gustaba mucho la Quizanda, hasta en sus historias se inspiraba hay-, dice Antonio. A las 9:00 de la noche en la Quizanda, en la casa azul, Doña Lisbeth esta sentada en su sillón llorando, y llega Jofre de su viaje y la ve y le pregunta: -¿Qué te pasa mamá?. -Hijo, ¿Cuándo regresaste de Atenas?-, pregunta Doña Lisbeth. -Hace rato, vine por unos días, me tengo que ir en unos días, pero me extraña porque estas llorando, deberías estar feliz por mi regreso, ¿Por qué lloras mamá?-, dice Jofre. -Hubo una tragedia en la Quizanda mi amor, ayer en la madrugada encontraron los cuerpos de Alejandro y otros muchos en la plaza, Alejandro esta muerto, Jofre, esta muerto, murieron los muchachos del Centro de Internet Pandares, hasta los muchachos de la pandilla terrorista, en verdad fue un dolor para la Quizanda-, dice Doña Lisbeth. -Dios mío, no puedo creerlo, ¡Qué desgracia!-, dice Jofre. -Vivimos en un país inseguro, ya no puedes estar tranquilo en las calles, esta urbanización esta cada día más insegura, no podemos vivir en paz, no podemos-, dice Doña Lisbeth. -Este país cada día esta peor, pareciera como que nunca vamos a tener la paz, que todo sea en un país donde todos se aman, jamás habrá unión, hay que reconocerlo mamá, jamás, ya los venezolanos perdieron la fe-, dice Jofre. -Yo aun no he perdido la fe, ¡Creo en Dios y en la Virgen!¡Algún día los dos mandaran una luz de esperanza para nuestra patria!¡Venezuela volverá a ser la de antes!¡Ya lo veras!¡Volverá a ser la Venezuela que queremos!-, dice Doña Lisbeth. En el Remanso, en la casa verde, Antonio esta en su cuarto con la espada Venezuela, diciendo: -Ya llegara el momento de usar esta espada para cambiar a mi patria, con la ayuda de esta espada el país cambiara, todo será distinto, solo tengo que esperar la señal del cielo, estoy ansioso de que llegue el día para cambiar el país, mi hermano desde el cielo se va a sentir muy orgulloso de mí, Venezuela será como queremos verla, un país lleno de Amor. Al día siguiente, en la Quizanda, en la plaza de la Quizanda, Antonio esta en la parte de la grama con las cenizas de Alejandro, diciendo: -Aquí te voy a echar hermano, permanecerás aquí en la plaza de la Quizanda para siempre, ahora si descansa en paz, ya con esto te doy un Adiós, el Adiós definitivo, nunca te voy a olvidar, ¡Adiós Alejandro!¡Adiós para siempre!. Y Antonio tira las cenizas en la grama de la plaza, diciendo: -¡Descansa aquí eternamente!¡Adiós hermano!¡Adiós Alejandro!. Y llega Doña Lisbeth y le dice: -Antonio aquí tiraste a Alejandro. -Así es Lisbeth, aquí mi hermano descansara para siempre, nunca lo olvidare, ahora si le doy el Adiós definitivo para dejarlo descansar en paz, ya cuando yo muera me podré reunir con él para ser felices para siempre en el cielo-, dice Antonio. -Yo también algún día tengo la esperanza de volverlo a ver, yo también le doy mi Adiós definitivo, un amigo que muere jamás se olvida, ¡Adiós Alejandro!-, dice Doña Lisbeth. Y así los dos miran al cielo. -¡Descansa en paz hermano al lado de nuestro Dios!-, dice Antonio. -¡Adiós Alejandro!-, dice Doña Lisbeth. Y aparece el hada madrina y los ve, diciendo: -Escribiré en el cielo la palabra Adiós Alejandro. Y el hada con su varita mágica escribe en el cielo este letrero: “ADIOS ALEJANDRO”, y Doña Lisbeth y Antonio se quedan viéndolo muy felices. -Nunca te olvidaremos hermano, ¡Descansa en paz!-, dice Alejandro. -Así es querido, ¡Descansa para siempre en esta urbanización!-, dice Doña Lisbeth. Mientras tanto, en el cielo, los Santos están cada uno con su computadora recibiendo las almas, diciendo: -La gente si muere, todos los días vienen bastantes. Y así hay almas que van entrando a la puerta del paraíso donde lo que refleja es luz, el paraíso es un lugar de paz y tranquilidad donde las almas descansan con mucha felicidad, y debajo de un árbol hermoso están Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Miguelito, Randy, Luisito y Olí hablando. -Este lugar si es precioso, es la segunda vez que vengo para acá, aquí hay paz, libertad, mas Amor, ojala que algún día el ser humano viva así cuando tenga la vida eterna, yo le tengo mucha fe a eso, después le voy a hablar a Dios-, dice Alejandro. -Aquí nos podemos divertir de lo grande, la vida no se acaba-, dice Esteban. -Es verdad, podemos seguir con nuestra pandilla aquí-, dice Rolando. -Ya que no estamos en la Quizanda entonces se puede convertir es la mejor pandilla de todo el Paraíso, vamos a hablar con un ángel del Paraíso para que nos ayude-, dice Álvaro. -Yo conozco a un ángel, ojala podamos encontrarlo-, dice Alejandro. -Me encanta este lugar, aquí seremos felices para siempre-, dice Miguelito. -Eso será para toda la eternidad, nunca tendremos fin, este cielo será nuestro hogar para siempre, con nuestras almas somos eternos y aquí estamos-, dice Randy. -Yo me siento alegre de haber entrado al cielo-, dice Luisito. -¡Que bueno que San Pedro nos dejo entrar!-, dice Olí. -Después de todo nunca nos portamos mal en la vida, era lógico que entráramos al cielo, a este cielo tan hermoso, es lo único más bello que existe en la vida, aquí puedo seguir escribiendo mis historias, quizás le haga una al Paraíso-, dice Alejandro. -Mi mamá debe estar sufriendo mucho-, dice Esteban. -Así es hermano, ojala que pronto supere este dolor tan fuerte de perdernos-, dice Rolando. -Le voy a pedir mucho a Dios para que la ayude a seguir adelante-, dice Álvaro. -Bueno ojala que todos estén bien, mi familia también debe estar sufriendo, pero pónganse a pensar que algún día volveremos a estar juntos, cuando ellos mueran se unirán con nosotros aquí en este hermoso cielo-, dice Alejandro. -Eso si es verdad, mi familia vendrá algún día al cielo-, dice Miguelito. -Bueno vamos a empezar a gozar de este cielo tan precioso lleno de Amor, este Paraíso tan maravilloso, vamos a buscar a ese ángel que dices, Alejandro-, dice Luisito. -Ojala que nuestra pandilla sea la mejor del Paraíso-, dice Olí. Y así vuelan y empiezan a volar por todo el Paraíso para buscar al ángel, mientras, en otro árbol hermoso del paraíso están Moisés, Gregory y el Consentido. -No puedo creer que este muerto, yo no merecía morir tan joven, lo bueno es que San Pedro fue tan bueno que nos dejo entrar al cielo-, dice Moisés. -Este lugar es bello, aquí seremos muy felices, ya no tendremos Quizanda pero si tenemos Paraíso, viviremos eternamente, jamás tendremos fin-, dice Gregory. -Me imagino que mi familia esta sufriendo mucho por mi, le voy a pedir mucho a Dios que les dé mucha luz en sus caminos, que superen el dolor de haberme perdido, como deseo volver a la Tierra para estar con mi familia tan hermosa-, dice el Consentido. -No podemos hacer nada Consentido, ya estamos aquí, ojala hubiera un Milagro de revivir pero no, tenemos que aceptar que estamos muertos y que estamos en este hermoso Paraíso, en este lugar que lo único que nos da es felicidad-, dice Moisés. -Lastima que nuestra pandilla también murió-, dice Gregory. -Gregory nuestra pandilla no murió, vamos a seguir con la pandilla aquí en el Paraíso, podemos hacer que sea la mejor de todo el Paraíso, aquí en el otro Mundo también nos podemos divertir para eso Dios creo este hermoso lugar-, dice Moisés. -Es verdad muchachos, una buena idea, aquí igualito seremos los mejores, la mejor pandilla del año y imagínense seria para toda la eternidad-, dice Gregory. -Seria hasta que Jesucristo baje a la Tierra-, dice el Consentido. -Entonces vamos a empezar a conocer a todos los muertos del Paraíso y decirles que fuimos la mejor pandilla cuando estábamos vivos-, dice Moisés. -Vamos entonces, a empezar a conocer almas-, dice el Consentido. Y así los tres empiezan a recorrer todo el Paraíso y empiezan a conocer a las almas, y mientras, en un lugar llenas de flores brillantes del Paraíso esta sentado el ángel del Paraíso tocando el arpa con una melodía hermosa, y llegan Alejandro con toda su pandilla y se paran frente a él, y el ángel ve a Alejandro y le dice: -Hola Alejandro, ¡Que sorpresa volverte a ver aquí en el Paraíso!. -Aquí estoy de nuevo, pero esta vez con unos amigos muy queridos, por lo menos no morí solo, aquí tengo a mis amigos me están acompañando en este Paraíso-, dice Alejandro. -Es increíble Alejandro, es la segunda vez que mueres-, dice el ángel. -Bueno será la ultima porque a lo mejor ya no tenga otro chance de revivir, pero yo me siento bien aquí, esta es la paz y la tranquilidad que yo necesitaba en la Tierra, estoy tan feliz de tener también a mis amigos del alma-, dice Alejandro. -Preséntame a tus amigos, no lo puedo creer, murieron juntos-, dice el ángel. -Así es, morimos juntos, fuimos asesinados a sangre fría por una malvada vampira, nos mato a nosotros ocho, no merecíamos morir, morimos injustamente, pero ya estamos aquí y mas felices porque este lugar lo que da es eso, armonía y Amor-, dice Alejandro. -Lastima, tan jóvenes que eran, tenían una vida por delante-, dice el ángel. -Bueno ángel te presento a Esteban, Rolando, Álvaro, Miguelito, Randy, Olí y Luisito, son mis amigos de la Quizanda, hasta creamos una pandilla, una pandilla que vamos a seguir aquí en el Paraíso, ¡Quiero que sea reconocida aquí!-, dice Alejandro. -Bueno si quieren hacer conocer su pandilla aquí en el Paraíso yo con gusto los ayudare, aquí se divertirán mas, hasta se pueden meter en el Internet del paraíso porque aunque no lo crean aquí en el cielo también avanzo la tecnología-, dice el ángel.
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