Parte 34

4636 Palabras
-No hijos no vayan, a esta hora hay operativo, hoy en la Quizanda esta prohibido de salir de las casas, es que ni  en la plaza permiten estar, los policías al que vean se lo llevan, así de sencillo, háganme caso hijos porque el que no oye consejo no llega a viejo, es mejor quédense aquí y mañana temprano lo compramos-, dice Doña Lisbeth. -No digo yo, este es un país libre mamá, todos merecemos estar donde queramos, este país es libre después de todo, tengo derecho  caminar la calle de mi país-, dice Johan. -Es verdad mamá, los policías no tienen ningún derecho detenernos-, dice Jofre. -Hijos hagan caso por favor, se los digo porque yo soy su madre, no van y punto, mejor quédense a ver televisión que ya voy a servir la cena, a otra cosa, no tarda de llegar Magali, es que quedamos hablar, no salgan-, dice Doña Lisbeth. Y Doña Lisbeth se va a la  cocina, y Jofre y Johan se ponen furiosos. -¡Que fastidio porque no podemos salir a la calle!-, dice Johan. -Vamos a salir sin hacer ruido Johan, no creo que la policía nos atrape, vamos, después de todo Venezuela es libre, muy libre, merecemos pisar las calles de nuestro país, vamos antes de que nuestra madre se de cuenta-, dice  Jofre. Y Jofre y Johan salen de la casa sin hacer ruido, y en la cocina, Mily esta picando el tomate y la cebolla, y Doña Lisbeth esta cocinando arepa y la ve y le pregunta: -Hija, ¿Qué te pasa?. -Nada mamá, es que no se como se vaya a poner mi papá cuando se entere, de seguro me va  a matar, me va a matar, tengo miedo mamá, mucho miedo-, dice Mily. -Tranquila hija, tu padre va a entender, tranquila, tu sabes como es él, tu sabes que tampoco no tiene un mal carácter, es bueno de sentimiento-, dice Doña Lisbeth. -Tengo fe de que lo tome con calma, mucha fe, espero que si-, dice Mily. -Acuérdate hija que yo siempre  estaré contigo-, dice Doña Lisbeth. -Mamá ojala mi papá pensara lo mismo que tu-, dice Mily. Y llega Don Javier con su uniforme de vigilante y escuchó y les pregunta: -¿Qué es lo que tengo que pensar?. Y Doña Lisbeth y Mily se ponen nerviosas, y Don Javier las ve y les dice: -Bueno entonces, ahora si me acomode yo, ahora son mudas. -Nada papá, si tu solo pensaras bien de mi y siempre te sintieras orgulloso-, dice Mily. -Hija nunca lo dudes, siempre me voy a sentir orgulloso de ti, siempre, yo te lo he dicho, siempre serás la niña de mis ojos, siempre mi amor-, dice Don Javier. -Papá si yo tuviera algo malo tu te pondrías bravo conmigo-, dice Mily. -Claro que no mi amor, claro dependiendo, pero si salieras con tu barriga hay si me pondría bravo contigo pero yo se que nunca será así, tus hijos ya los tendrás dentro del matrimonio, nunca te aceptaría que los tuvieras no estando casadas, nunca te perdonaría por ser una madre soltera, nunca te lo aceptaría-, dice Don Javier. -Tranquilo papá, nunca tendrás eso de mi-, dice Mily. -Ven mi hija dame un abrazo, mi niña hermosa, te quiero con todo mi corazón, siempre serás la niña de mis ojos, siempre mi cielo, siempre-, dice Don Javier. Y Mily y Don Javier se abrazan, y Doña Lisbeth se queda viéndolos muy feliz. -Papá es mejor nunca decirte que estoy embarazada-, piensa Mily. A las 8:00 de la noche entran tres patrullas de policías a la Quizanda y ya empiezan a agarrar gente de la Quizanda, mas que todo jóvenes. -¡Están detenidos por salir a la calle de noche!-, dicen los policías. Mientras tanto, Rommel esta en la esquina de la casa grande viendo la luna, diciendo: -No hay nada hermoso que ver la luna. Y aparece una patrulla y se bajan los policías y le dicen: -Joven no puede estar a esta hora en la calle, esta detenido. -¿Por qué?, si yo solo estoy viendo la luna, mas nada-, dice Rommel. -A mi no me interesa chico, tu te vienes con nosotros panita a la petejota detenido las 24 horas, porque hay una regla de no estar en la calle de noche-, dicen los policías. -Disculpe pero yo no me voy a  ir con ustedes-, dice Rommel. -Tienes que obedecer a la ley, cállate y  vendrás con nosotros-, dicen los policías. Y sale Doña Fanny y ve y les dice: -Miren  policías, ¿Por qué se quieren llevar a mi muchacho?. -Disculpe señora es una regla de no estar en  la calle después de las ocho de la noche, estamos haciendo un operativo, tenemos que cumplir nuestro trabajo-, dicen los policías. Y Doña Fanny agarra a Rommel por la barriga, diciendo: -No se van a llevar a mi muchacho. Y los policías agarran a Rommel, y así todos jalan a Rommel. -¡No se lo van a llevar!¡No se lo van a llevar!-, grita Doña Fanny. -Esta bien señora pero que sea la ultima vez que lo vea aquí, así que ya nos vamos, aun tenemos que registrar mas la Quizanda-, dicen los policías. Y los policías se van, y Rommel abraza a Doña Fanny y le dice: -Gracias mamá por defenderme de esos policías, gracias mamá, en verdad eres la mejor mamá del  Mundo, gracias por defenderme de los policías, muchas gracias. -Hijo a mi no me importa que estén grandes, siempre serán mis hijos queridos porque el amor que yo siento por ustedes es eterno, muy eterno-, dice Doña Fanny. -Gracias mamá, te quiero mucho, mucho-, dice Rommel. Y Rommel y Doña Fanny se abrazan llorando, y en la bodega de Mirta, Doña Mirta esta atendiendo la bodega cortando papeles, y llegan Jofre y Johan. -Buenas noches Mirta, ¿Tienes papel celofán?-, pregunta Johan. -Si tengo, me queda amarilla, es mas llamativa-, dice Doña Mirta. -Bueno si esta bien, dame uno de eso, solo uno-, dice Johan. Y Jofre ve una afiche del Álbum Los Caballeros del Zodiaco y le pregunta: -Mirta, ¿Desde cuando esta la promoción de este álbum?. -Desde el año pasado pero continuara en un largo tiempo, no me digas que vas a comprar uno, me vas a comprar uno-, dice Doña Mirta. -Claro que si, a mí me encantan Los Caballeros del Zodiaco-, dice Jofre. Y Doña Mirta le da a Johan el papel celofán y a Jofre el álbum  y barajitas y luego se van, y Jofre se contenta con el álbum que dice: -No puedo creer, El Regreso de los Caballeros del Zodiaco, maravilloso, esta serie si me gustaba, lo veíamos cuando estábamos mas niños, era una serie muy calidad, carteluo, muy chulo, no me perdía ni un capitulo de esta hermosa animación japonesa. -Aun recuerdo, después me compro uno para mi solo-, dice Johan. Y aparecen los policías y los agarran, diciendo: -Jovencitos lo siento pero están detenidos. -Pero, ¿Por qué pana?-, dice Jofre. -Chamo discúlpanos pero nosotros no hemos hecho nada-, dice Johan. -Nada, estarán detenidos por estar en la calle a esta hora-, dicen los policías. Y los policías agarran a Jofre y a Johan y lo suben a la patrulla junto con otros jóvenes, y toda la Quizanda esta loca, y todos se echan a correr y las patrullas por todos lados, y en la plaza, Alejandro, Esteban, Rolando, Miguelito y Randy están todavía haciendo folletos tomando cervecita. -Bueno ya los folletos están listos, mañana toda la Quizanda conocerá en realidad la pandilla Burde de Rata-, dice Alejandro. -Ya veras que nos escribirán mucho, mucho-, dice Esteban. Y la policía entra a la plaza, y todos en la plaza se alborotan y los policías agarran a todos hasta a Alejandro, a Esteban, a Rolando, a Miguelito y a Randy y todos son subidos a la patrulla, y Xavier, Hecver y Yuber están caminando por hay, y la policía también los agarra y se lo llevan, El Mono esta caminando por las calles, diciendo: -Esta pandilla Terrorista me lo van a pagar Y la policía lo agarran también y se lo llevan. -¡Suéltenme!¡Yo no quiero volver a caer a Tocuyito!-, grita El Mono. Y salen las tres patrullas llenas de la Quizanda, y en la casa azul, Doña Lisbeth esta sirviendo la mesa y esta muy preocupada, diciendo: -Dios mío estoy preocupada por mis hijos, ojala que estén bien, como se les ocurre salir cuando yo me descuide, son unos irresponsables, pero cuando regresen me van a oír, me van a oír, no se tuvieron que ir sin mi permiso. Y salen Mily y Javierito. -Mamá tengo hambre-, dice Javierito. -Espera un momento mi amor que tus hermanos no han llegado en  cuanto lleguen te doy tu comidita, estoy preocupada porque en la Quizanda están haciendo operativos y tengo miedo que arresten a tus hermanos, estoy nerviosa, es que también otra cosa La Quizanda esta peligrosa, cuando será el momento que tengamos paz-, dice Doña Lisbeth. -Mamá yo tengo un presentimiento pero hay que tener fe, mucha fe, fe de que todo se arreglara algún día, ya veras que un día Venezuela tendrá la armonía, este año regresara la paz a la Quizanda, la paz que en  realidad queremos todos los venezolanos, una paz que sea buena, pero llegara el día en que toda la Quizanda luche por la paz-, dice Mily. -Así es hija, mañana te vas a marchar conmigo a la Avenida Bolívar-, dice Doña Lisbeth. -Si mamá, vamos a llevar nuestras banderas izadas-, dice Mily. -Muy bien hija, después del doctor vamos a gritar por la paz  de nuestro país, yo creo que con eso un  día la tendremos y dejara de existir tanta  desgracia-, dice Doña Lisbeth. Y están tocando la puerta, y Doña Lisbeth abre y es Doña Magali. -Lisbeth aquí estoy, vamos a planear lo que haremos con los escuálidos-, dice Doña Magali. -Muy bien Magali, pasa, los escuálidos dejaran de existir en Venezuela, los laristas son los que reinaran en Venezuela, y mucho-, dice Doña Lisbeth. Y Doña Magali pasa y se sienta, y Doña Lisbeth le trae una taza de café, diciendo: -Magali tenemos que hacer nuestro plan este mismo Fin de Semana. -Yo se vamos a hacer un hueco enorme en la plaza y hay tiraremos a todos los escuálidos de la Quizanda y luego los enterraremos a toditos, no quedara ni un escuálido afuera, hay se quedaran para siempre, para siempre-, dice Doña Magali. -Muy bien Magali, entonces mañana a estar lista como laristas que somos, los laristas harán un país mejor, un mejor país, habrá paz, mucha paz para nuestro pueblo, haremos una Venezuela mejor porque los escuálidos estorban y mucho-, dice Doña Lisbeth. -Así es Lisbeth, lo haremos-, dice Doña Magali. -Mily ve por tus hermanos porque estoy preocupada, porque se han tardado demasiado y me preocupa, ve hija, ve a buscarlos, es muy raro que no hayan regresado, tu sabes que eso me preocupa y mucho, mucho-, dice Doña Lisbeth. -Si mamá, voy a eso-, dice Mily. Y Mily se va  corriendo, y Doña Lisbeth se toca el corazón y dice: -Magali tengo un presentimiento de mis hijos. -Tranquila Lisbeth, ellos están muy bien-, dice Doña Magali. -Ojala que si, Dios protege a mis hijos, protégelos, protégelos-, dice Doña Lisbeth. A las 9:00 de la noche toda la Quizanda esta loca, y en el Centro de Internet Pandares, Álvaro esta atendiendo y se toca el corazón y dice: -Tengo un presentimiento, espero que mis hermanos  y sus amigos estén bien. Y  entra Don Nene y le pregunta: -Álvaro, ¿Dónde están tus hermanos?. -Ellos estaban reunidos en la plaza pero tengo un mal presentimiento-, dice Álvaro. -Es que me preocupa hijo porque la policía estuvo haciendo operativo-, dice Don Nene. -¡Ay, papá!, espero que mis hermanos estén bien-, dice Álvaro. Y aparece un muchacho y le dice: -Señor Nene se llevaron a sus hijos y a sus amigos a la petejota. Y Don Nene se pone furioso, diciendo: -Maldita sea, como se atrevieron llevarse a mis hijos, me pondré de acuerdo con la gente de la Quizanda para hacer una marcha a la petejota de Valencia, la policía va a saber quienes son la gente de la Quizanda, ya es hora que toda la Quizanda le salga la fuerza, junto vamos a sacar a nuestra gente encerrada. -No puede ser, yo estoy contigo papá-, dice Álvaro. -Gracias hijo, luchemos por la paz de mi país-, dice Don Nene. -Señor Nene no solo fue a sus hijos, también al Mono se lo llevaron, a los dos hijos de la señora Mirta y también al sobrino orejón, y también a los dos hijos de la señora Lisbeth y  también a Alejandro, al sobrino de la señora Fanny, a la gran mayoría se lo llevaron señor, tenemos que irlos a sacar, hoy se llevaron  a puros jóvenes-, dice el hombre. -No puede ser, tengo que avisarle a  Mirta, a la señora Fanny y a Lisbeth, tengo que avisarle a toda la Quizanda para que se ponga alerta de esto-, dice Don  Nene. Y  afuera Mily esta caminando por las calles asustada y dice: -Dios mío, la Quizanda se ve todo como que en silencio. Y Don Nene esta gritando por las calles, diciendo: -¡Se llevaron a la mayoría de nuestra gente a la petejota!. Y Mily lo ve y se acerca a él y le pregunta: -Nene, ¿Qué fue lo que paso?. -Es que se llevaron a muchos en la Quizanda y entre ellos estaban tus hermanos, Jofre y Johan se lo llevaron también a la cárcel, todos pasaran la noche hay-, dice Don Nene. -No puede ser, mi mamá se va a morir cuando lo escuche-, dice Mily . Y Don Nene corre por toda la Quizanda con un altavoz, diciendo: -¡Ciudadanos de la Quizanda los quiero a todos reunidos en la plaza a las diez de la noche!¡A todos, que no falte ni un habitante de la Quizanda!. A las 9:30 de la noche en la casa azul, Doña Lisbeth y Doña Magali aun están hablando. -Muy bien, entonces así quedamos Magali-, dice Doña Lisbeth. -Me voy antes de que esos policías también me agarren a mí-, dice Doña Magali. -Estoy preocupada, hasta Mily se esta tardando, ¿Qué pasara?-, dice Doña Lisbeth. Y llega Mily y le dice: -Mamá se llevaron a mucha gente joven de la Quizanda, también se llevaron a Jofre y a Johan, van a pasar la noche en la petejota y Nene los quiere a todos reunidos a las diez en la plaza para ponernos de acuerdo y sacar a los que están encerrados. -¿Qué?-, grita Doña Lisbeth. -No puede ser, vamos a estar con Nene, todos reunidos a esa hora en la plaza, yo como presidenta de la Asociación de vecinos de la Quizanda tengo que hacer algo, es que no podemos aceptar esta injusticia, la Quizanda es un lugar tranquilo-, dice Doña Magali. Y Doña Magali le da mareos y dice: -No se, me va a dar algo, me va a dar algo, tenemos que sacar a tus hermanos Mily. -Si mamá, por eso Nene los reunió a todos en la plaza a las diez-, dice Mily. A las 9:45 de la noche en la petejota de Valencia, en la celda, están todos los jóvenes de la Quizanda, también están Jofre, Johan, Alejandro, Esteban, Rolando, Miguelito, Randy, Xavier, Hecver y Yuber y están asustados rodeados de puros ladrones que se ríen de ellos. -Tengo mucho miedo, mucho miedo-, dice Jofre. -Tranquilo ya pronto vamos a salir de aquí hermano-, dice Johan. -Nunca pensé pisar una reja-, dice Alejandro. -Siempre hay una primera vez, nosotros no hicimos nada, si hay injusticia en este país, espero que el chisme se haya  corrido por toda la Quizanda-, dice Esteban. -Que nuestros familiares vengan pronto por nosotros-, dice Rolando. -No se preocupen, hay que tener fe, mucha fe-, dice Miguelito. -Así es, nuestra amistad nos va a ayudar y mucho-, dice Randy. -Así se habla, nuestra amistad nos va a ayudar, no se acuerdan en Marte los milagros que  se hacen de corazón, ese milagro resulta siempre y se nos va a cumplir-, dice Alejandro. -De seguro mi mamá no me va a dejar ir a las Olimpiadas de Atenas 2004, no me dejara ir, y eso que clasifique, espero que este sueño no se me borre porque este sueño es lo que mas deseo, quede en el campeonato de Remo-, dice Xavier. -A mi será él que me va a regañar-, dice Hecver. -Mi tía se va a alterar, yo también voy para las Olimpiadas-, dice Yuber. -Ninguno pierdan las esperanzas, vamos a salir de aquí, ya verán, los milagros se hacen de corazón, hay muchas personas que nos quieren  y será así, vendrán por nosotros pero quiero que todos nos unamos porque la unión hace la fuerza sobretodo si es amistad, porque la amistad es grande y yo se que saldremos de aquí todos juntos-, dice Alejandro. Y todos se ponen felices y lo abrazan. -Gracias por tus palabras Alejandro-, dice Jofre. -En tus palabras hay esperanzas en nosotros-, dice Johan. A las 10:00 de la noche en la Quizanda-en la plaza, los habitantes de la Quizanda están reunidos con antorchas, y aparece Don Nene con un  altavoz y les dice: -Ciudadanos de la Quizanda los reuní a todos aquí porque quiero que nos ayuden a sacar a nuestros jóvenes porque la mayoría están presos en la petejota por una injusticia, esto es una injusticia, vamos a sacarlos marchando, cada uno agarren su bandera y sus cacerolas que todos haremos un escándalo y si no quieren soltarlos entonces vamos a quemarles la petejota, yo se que podemos hermanos, vamos, confiemos de que si lo dejaran libres, vamos porque lo que quiere este país es justicia, justicia, vamos a eliminar las injusticias. Y sale Doña Lisbeth y le quita el altavoz y les dice: -Nosotros podemos ciudadanos de la Quizanda, vamos a sacarlos, ellos se llevaron a  dos de mis hijos, vamos a recuperar a nuestros hijos, no se preocupen, solo tengan fe, mucha fe porque la fe es lo que nos va a ayudar a liberarlos, acuérdense de los milagros que se hacen de corazón, lo haremos. -¡Si lo vamos a lograr!¡Si lo vamos a lograr!-, gritan los habitantes. Y también llegan Doña Rosa, Doña Fanny y Doña Mirta con antorchas. -Tengo que hacer que suelten a Alejandro-, dice Doña  Rosa. -Yo te ayudo porque a mi sobrino Alejandro nadie lo toca-, dice Doña Fanny. -Mis hijos y mi sobrino tienen que salir pero al salir me van a oír, me van a oír, no importa que sean mayores de edad, igual pueden recibir un regaño mío-, dice Doña Mirta. Y todos los habitantes empiezan a avanzar con banderas levantadas y tocando cacerolas y también con antorchas, y Doña Lisbeth y Don Nene los dirige, y sale Don Samuel y les dice: -Ciudadanos de la Quizanda tranquilícense que yo soy abogado y el mejor de la Quizanda, los voy a sacar de aquí, lo haré, los voy a sacar de hay, iré con ustedes pero no comentan una locura porque si no todos van a  estar presos también. Mientras tanto, en la petejota, El Mono esta en otra celda solo y dice: -Maldita sea otra vez estoy detrás las rejas, no lo puedo creer, hace tiempo que deje de robar ahora me vienen a detener, yo no hice nada pero yo no quiero regresar a Tocuyito, no quiero, no quiero, no quiero. A las 10:30 de la noche toda la Quizanda están en la puerta de la petejota, y Don Samuel entra y ve al comisario y les dice: -Señor comisario buenas noches, disculpe es que yo vengo a defender a toda la gente de la Quizanda, quiero saber que es lo que tengo que hacer para que salgan esta misma noche . -Abogado se hizo un operativo, ellos no tenían que estar después de las ocho de la noche en la Quizanda, lo siento pero tienen que cumplir sus 24 horas-, dice el comisario. -Comisario por favor soy abogado, vengo a sacarlos, soy Samuel Moreno, déjame ayudar a sacarlos, si, no me moveré de aquí porque sino lo quieren hacer por las buenas entonces lo harán por las malas, toda la Quizanda quemara toda su petejota-, dice Don Samuel. -No tienen derecho enfrentarse a la ley, vamos a salir policías-, dice el comisario. Y el comisario y todos los policías salen a la calle, y toda la Quizanda empiezan  a lanzar piedra y todos alzan la bandera, gritando: -¡Queremos a nuestros jóvenes!¡Queremos a nuestros jóvenes!. Y otros tocan la cacerola, y el comisario y los policías están asustados. -¡Vamonos de aquí que esta gente esta violenta!-, dice el comisario. Y el comisario y los policías se van corriendo, y la gente de la Quizanda lo siguen, y los policías y el comisario corren  mas y mas y llega el camión de arena y otro de basura y otro de ladrillo y cada camión se le caen los ladrillos, la basura y la arena y todos le caen encima a los policías y al comisario, y toda la Quizanda ve y se alegra saltando, diciendo: -Ganamos, ¡Triunfamos la gente de la Quizanda!. Y así todos entran a la petejota y sueltan a los jóvenes de la Quizanda, y Doña Lisbeth abraza a Jofre y a Johan y les dice: -Mis muchachos, ¡Que bueno que están bien!. -Mamá prometemos hacer caso la próxima vez-, dice Jofre. -Si mamá, perdónanos, si-, dice Johan. -Hijos lo importante es que estén bien, eso es lo importante, lo importante porque ustedes son mi vida y los quiero, no importa que sean grandes, yo siempre los voy a querer, siempre hijos míos, siempre, siempre hijos-, dice Doña Lisbeth. Y Doña Rosa y Doña Fanny abrazan a Alejandro. -Viste Alejandro que yo nunca mentía lo de los operativos-, dice Doña Rosa. -Si mamá, perdón por no haberte escuchado-, dice Alejandro. -Casi me traen a Rommel también sino fuera porque lo detuve-, dice Doña Fanny. -Gracias por venir se ven que los milagros de familia nacen del corazón, los milagros son de verdad, sobretodo si hay amistad y hay familia-, dice Alejandro. Y Doña Clarry, Don Nene y Álvaro abrazan a Esteban y a Rolando. -Mamá, papá, hermano, gracias por venirnos a sacar-, dice Esteban. -En verdad tenia miedo de estar encerrado-, dice Rolando. -Gracias a Dios están bien, gracias a nuestro Dios-, dice Don Nene. -Así es, mis niños, porque todavía son mis niños-, dice Doña Clarry. -Se ven que con esto nos damos cuenta que los milagros si son de verdad, si son de corazón, me alegra que estén bien, muy bien-, dice Álvaro. -Gracias hermano, te queremos-, dice Esteban. -Así es porque siempre nos has cuidado-, dice Rolando. -Yo también los quiero mucho y siempre van a estar en mi corazón-, dice Álvaro. Y Doña Mirta abraza a  Xavier, a Hecver y a Yuber y luego los pellizca, diciendo: -Ya van a ver el castigo que les voy a dar a los tres cuando lleguemos a la casa, será un castigo para  que aprendan a no desobedecerme mas nunca, nunca. -Mamá no los vayas a dar castigo, por favor-, dice Xavier. -Mamá por favor danos otra oportunidad-, dice Hecver. -Si tía, a mi no me castigue, si te lo ruego, danos otra oportunidad-, dice Yuber. -Esta bien pero hablamos en la casa, pero si tendrán un castigo-, dice Doña Mirta. Y sale El Mono también y les dice: -Gracias chicos por sacarme a mí también de la cárcel, por un momento me asuste porque creía que iba a entrar otra vez a Tocuyito, a Tocuyito. Y toda la Quizanda abrazan al Mono, diciendo: -Todos te queremos Mono, todos. -Gracias porque así siempre deben ser los seres humanos-, dice El Mono. Y Mily ve todo y dice: -Gracias a Dios todo salió bien. A las 11:00 de la noche en la Quizanda, en la casa azul, Javierito esta jugando con la patineta y esta bostezando, diciendo: -Tengo sueño, mucho sueño, yo como que voy a dormir,  me voy a mi camita. Y Javierito entra al cuarto y ve el sobre en  el suelo y lo recoge y dice: -Es muy raro, será una carta de uno de mis hermanos. Y Javierito lo abre y lo lee y se sorprende, diciendo: -No puede ser lo que dicen estos resultados, no puede ser, este sobre es como de unos resultados de sangre, es de mi hermana Mily, no puede ser Mily esta embarazada, no puede ser mi hermana esta embarazada, embarazada. Y llega Don Javier y lo ve, y Javierito esconde el sobre adentro de su camisa y le dice: -Hola papá, bendición. -Hijo, ¿Qué escondes hay?-, pregunta Don Javier. -Nada papá, nada, es una sorpresa, una sorpresa de verdad-, dice Javierito. -Es muy sospechoso, damelo Chocho, si son algo malo, damelo Chocho, algo escondes, quiero verlo, damelo, cuento 3 y llevo 2. 99, damelo Chocho-, dice Don Javier. Y Chocho rompe los resultados en mil pedazos y se come los pedazos, y Don Javier se queda sorprendido, diciendo: -Como te atreves hacerlo frente de mi, eres un falta de respeto, ahora vas a saber quien  soy yo, ahora lo vas a saber, porque conmigo nadie juega así, te daré una paliza que recordaras toda tu vida, toda tu vida. -¡No, papá!, no me pegues-, grita Javierito. Y Don Javier se quita la correa y le dice: -Ahora si Chocho con esto me vas a respetar, me vas a respetar. Y a Don Javier se le caen los pantalones, y Javierito se echa a reír, diciendo: -Papá te ves chistoso así. Y Don Javier se pone a llorar, diciendo: -No puede ser, se me cayeron los pantalones. Y llegan Doña Lisbeth, Jofre, Johan y Mily y lo ven y también se echan a reír. -Mi amor en verdad te ves muy chistoso, chistosísimo-, dice Doña Lisbeth. Y Don Javier se sube los pantalones y les pregunta: -Muy bonito, ¿Dónde estaban a esta hora?. -En la petejota pero ya nos soltaron-, dice Jofre. -Si es que nos llevaron la policía pero ya estamos libres, así que no te preocupes papá, toda la Quizanda fue a sacarnos, todos-, dice Johan. -Entre Nene y yo lo sacamos de la cárcel-, dice Doña Lisbeth. -No digo yo, pasa esto y yo sin saber nada, me hubieran llamado-, dice Don Javier. -Mi amor fue todo muy apresurado, perdónanos si-, dice Doña Lisbeth. -Si papá toda la unión de la Quizanda pudo hacerlo, todos pudimos hacerlo, todos pudimos porque con esto comprendimos que la unión hace la fuerza-, dice Mily. -La unión, si eso es bueno, Chocho lo que hiciste es una falta de respeto, no debiste hacérmelo, acuérdate que soy tu padre, me tuviste que obedecer-, dice Don Javier. -¿Qué hizo Chocho mi amor?-, pregunta Doña Lisbeth. -Es que lo cache con un sobre muy misterioso y lo escondió y para que no lo viera lo rompió en mil pedazos y se lo comió completo, estas castigado, no saldrás a la calles durante tres meses porque eso que me hiciste no se hace-, dice Don Javier. -Papá es que no podía enseñártelo, no podía en verdad-, dice Javierito. -No puede ser, eran los resultados de mi embarazo-, piensa Mily. -No puede ser, por poco Javier se entera del embarazo de Mily-, piensa Doña Lisbeth. -Bueno hermano, tenemos que bañarnos-, dice Jofre.
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