Parte 41

4747 Palabras
Por Valencia, hay una marcha de los escuálidos, y Doña Glaiza es la líder, y Roxana esta vendiendo en la marcha pitos y banderas de Venezuela, y gente le va comprando. -¡Tomen p**o y banderas para que luchen por la patria!-, dice Roxana. Y así todos están alzando las banderas, gritando: -¡Fuera Lara!¡Fuera Lara!. -¡Que se vaya Lara para que Venezuela sea un país mejor!-, grita Doña Glaiza. Y llega un grupo de Laristas, todos vestidos de rojos y con boinas rojas, y la líder es Doña Nirdia que están gritando: -¡Viva Lara!¡Viva Lara!. Y Doña Glaiza se acerca a ellos toda furiosa, diciendo: -Ustedes no van a ganar malditos laristas, nosotros ganaremos, su presidente dejara ser el presidente de este país, y la Republica dejara de ser Bolivariana, se ven ridículos con la boina de Lara, dan vergüenza, no parecen venezolanos. -Vamos a acabar con todos ustedes escuálidos-, dice Doña Nirdia. -Nos estaremos viendo la cara en la lucha final-, dice Doña Glaiza. -Yo Nirdia jamás me daré por vencida, los laristas vamos a reinar en este país, somos capaces de acabarlos con bombas, así que a luchar se ha dicho-, dice Doña Nirdia. -Vamos a luchar entonces, vamos a sacar nuestras bombas-, dice Doña Glaiza. Y así los dos se preparan y empiezan a luchar lanzándose bombas pero salen dos heridos. -¡Malditos escuálidos mueran!-, grita Doña Nirdia. -¡Ustedes son los que van a morir!¡Malditos laristas!-, grita Doña Glaiza. -Sin Lara este país no seria el mismo, Lara ha hecho mucho por este país, hasta coloco Misiones para que la gente estudiara, para que los viejitos aprendieran a leer, viste., él pensó en nuestros ancianos y también el gobierno ha dado comida para que este país no se muera de hambre, este es un país perfecto gracias a Lara-, dice Doña Nirdia. -Mentira, cada día que pasa nos come la desgracia, este país es así es por culpa del presidente Lara, sin Lara el país es perfecto-, dice Doña Glaiza. Y las dos se guindan a pelear y se dan golpes muy fuertes hasta se rasguñan en la cara. -¡Nirdia!¡Nirdia!-, gritan los laristas. -¡Glaiza!¡Glaiza!-, grita los escuálidos. Y se acerca Roxana y grita: -¡Mamá contrólate!¡Deja de pelear!. Y las dos se golpean mas fuerte y se dejan esa cara morada, y llegan muchas patrullas de policías y se van bajando la policía y agarran a Doña Glaiza y a Doña Nirdia, diciendo: -Ustedes se van con nosotros a la petejota por pelear en la calle por el gobierno, eso se paga con cárcel, tendrán que aprender la Republica Bolivariana de Venezuela. -¡Suéltenme!¡Necesito defender a mi país!-, grita Doña Glaiza. -¡Esto me lo vas a pagar maldita escuálida!¡Jamás ganaran!¡Jamás!-, grita Doña Nirdia. Y Roxana empieza a llorar y se arrodilla, diciendo: -No se la lleven por favor, no se la lleven, se lo suplico, solo esta haciendo su deber de cuidar este país en manos de los laristas, somos escuálidos decentes. -Lo siento señorita pero la ley es la ley-, dice la policía. Y los policías se las llevan, y Roxana se sienta en un sitio muy furiosa, diciendo: -Dios mío hasta cuando vamos a estar con esta situación, mira a lo que hemos llegado, al odio, al odio, me pone triste porque ahora Venezuela no es la de antes, Dios mío ayuda a mi mamá te lo pido, no la desampares, a ti también te pido un Milagro Virgen del Carmen, la Rosa Mística, no desamparen a mi mamá ni de noche y ni de día, yo como que voy a buscar a mi amigo Alejandro para pedirle ayuda, debe estar en su casa. En la Quizanda, la gente esta arreglando la plaza, están preparando los puestos de tortas, empanadas y refrescos y van colocando afiches del Alcalde Paco Cabreras en las rejas de la plaza, y Doña Magali esta viendo, diciendo: -Muy bien ya todo esta listo para esta noche cuando venga elñ Alcalde. Y Doña Lisbeth pasa por hay y le dice: -¡Felicidades Magali!¡Es una buena bienvenida para el Alcalde!. -Así es Lisbeth, será una gran bienvenida, toda la gente lo va a estar aclamando esta noche, a lo mejor a mí me va a dar un buen Reconocimiento, de seguro que si, me lo merezco después de lo mucho que he cambiado en la Quizanda-, dice Doña Magali. -Magali después de todo no has cambiado muchas cosas-, dice Doña Lisbeth. -Lisbeth no digas tonterías, claro que si, he hecho fiestas y Cine para que la gente se divierta, hasta regalo le he dado a los niños en los Diciembres-, dice Doña Magali. -Bueno eso si-, dice Doña Lisbeth. En la peluquería Samfil, Eddie termina de arreglar a Doña Fanny, y ella se ve en el espejo y se ve elegante, diciendo: -Me veo muy bien, gracias Eddie, con el cabello rojo, gracias Mana. -¡La Mana siempre lo puede todo!-, dice Eddie. En la Plaza, Alejandro esta caminando por la plaza, esta viendo los arreglos y luego se sienta en un banco, diciendo: -Hoy será un día muy especial con la visita del Alcalde. Y aparecen Moisés, Gregory y el Consentido a molestarlo. -Hola papi estamos aquí para agarrarte-, dice Moisés. -Así es papi, es que estas bueno-, dice Gregory. -¡No me molesten!¡Váyanse de aquí!-, grita Alejandro. Y los tres agarran a Alejandro, le tocan la cara y le van sobando en la pierna, y Alejandro se llega a apartar, y ellos lo siguen molestando tocándolo. -¡Dejen el fastidio!-, dice Alejandro. Y los tres le tiran besos al aire, diciendo: -¡Papito!. -Ustedes a decir verdad son maricos-, dice Alejandro. -Nosotros no somos maricos, aquí el marico eres tu-, dice Moisés. -Así es, eres un marico, marico-, dice Gregory. -Eres un marico, provoca besarte, eres sabroso-, dice el Consentido. -Un momento, conmigo no se metan porque me van a encontrar, yo no soy raro, marico son ustedes, váyanse de aquí, no me molesten, a mi no me interesa lo que ustedes me digan, yo me siento orgulloso de ser yo, pero recuerden algo marico no soy-, dice Alejandro. -Bueno nos vemos después marico-, dice Moisés. -¡Cállate Moisés!¡Ya lo dije claro!¡No soy marico!-, dice Alejandro. Y los tres le agarran el pecho a Alejandro y se van corriendo riéndose, y Alejandro se pone furioso, gritando: -¡Maricos sus abuelas!¡Maricos!¡Maricos!. Y aparecen Olí y Luisito, y Alejandro los ve y les dice: -¡Que bueno que llegaron muchachos!¡El grupo terrorista se estaba metiendo conmigo!. -¿Qué te hicieron Alejandro?-, pregunta Luisito. -Se metieron conmigo, me empezaron a tocar por todas partes, me dijeron marico, yo tenia ganas de darle su coñazo pero se fueron corriendo, son unos cobardes-, dice Alejandro. -Nosotros te ayudamos a darle su coñazo pero tienes que darte a respetar, esa pandilla los tres son inmaduros, inmaduros, les vamos a dar su merecido-, dice Olí. -Gracias muchachos, son grandes amigos-, dice Alejandro. Y así los tres se abrazan, y mientras, Don Filiberto esta tocando fuertemente en la casa de los Paulinos, gritando: -¡Necesito droga maldito Paulino!¡Sal!¡Sal!¡Sal!¡Sal!. Y la gente que va pasando se queda viendo, y Don Filiberto golpea mas fuerte, gritando: -¡Paulinos!¡Paulinos!. Y Don Paulino sale y lo ve y le pregunta: -¿Qué es lo que quieres Paulino?. -Paulino necesito droga, dame droga, necesito éxtasis y cocaína, me imagino que ya Papi y Flaco te trajeron la droga, necesito droga, dame droga por favor, dame-, dice Don Filiberto. -Te voy a dar una bolsa de éxtasis que me trajo ayer Flaco-, dice Don Paulino. Y así le da una bolsa de éxtasis, diciendo: -Aquí esta, es lo mejor que hay en el mercado. -Gracias, lo necesito, lo necesito-, dice Don Filiberto. Y Don Filiberto saca una pastilla de éxtasis y se lo traga, diciendo: -Esto me va a ayudar a aliviarme de la vida. Y Doña Rosa pasa por hay y le dice: -Filiberto tú eres loco, no puedo creer que estés tomando droga, ahora si me acomode yo, ahora en la familia hay un adicto a las drogas, no puedo creer lo que estas haciendo. -Tía déjame tranquilo, esto me ayuda a aliviarme a la vida-, dice Don Filiberto. -Filiberto, hijo, déjame ayudarte, puedes entrar a un Centro para curarte, no solo de las drogas sino también al fumar, ¡Quiero ayudarte!¡Te quiero mucho!-, dice Doña Rosa. -Yo también te quiero, ya de este vicio no puedo salir, después de todo yo no soy un adicto, solo lo tomo una vez que otra, tranquila, lo de fumar si son todos los días, yo tomo droga es cuando necesito aliviarme de la vida, tranquila, adicto no soy-, dice Don Filiberto. Y Doña Rosa ve a Don Paulino y lo golpea fuertemente, diciendo: -¡Paulino desgraciado!¡Envenenas a mi hijo con estas porquerías!. -Tranquila Rosa, tu y yo nos conocemos desde hace años, no te voy a permitir que me insultes, este es mi trabajo, me lo tienes que respetar-, dice Don Paulino. -Algún día pagaras por todo Paulino, algún día la policía vendrá a detener a toda tu familia, y a ti también por trafico de droga y quien te las vende también-, dice Doña Rosa. -No me hagas reír Rosa, no me asustas para nada-, dice Don Paulino. Y ella sigue su camino. -No le hagas caso a mi tía Paulino-, dice Don Filiberto. -Tranquilo yo no le tengo miedo a nada de eso-, dice Don Paulino. En la casa de arriba de la azul, Raswel esta sentado en la plaza llorando, diciendo: -Dios mío dame la fuerza para decirle a mi mamá que mi papá es traficante. Y sale Doña Rosita y le dice: -Raswel hazme un favor, ve a la bodega y me compras un litro de aceite. -Esta bien mamá te lo voy a ir a comprar-, dice Raswel. -¿Qué te pasa Raswel?¿Por qué estas llorando?-, pregunta Doña Rosita. -Por nada mamá, una vez que otra uno tiene que echar su lloradita, hoy me toco llorar, lloro por tantas cosas maravillosas y por nuestra familia que es tan feliz-, dice Raswel. -No te preocupes hijo que yo también lloro algunas veces-, dice Doña Rosita. Y llega Don Flaco y le dice: -Hola mi amor, ¡Quiero algo de comer!. -Espérate un rato Flaco, ahorita es que estoy mandando a Raswel a comprar aceite, es que no tengo para cocinar las tajadas, si te esperas un rato-, dice Doña Rosita. Y ella le da los reales a Raswel, y este se va. -Oye Raswel esta muy raro, ahorita lo sentí muy triste, algo le debe estar pasando y yo lo voy a averiguar, pero tu puedes hablar con él ya que son hombres-, dice Doña Rosita. -A lo mejor debe ser porque yo vendo droga-, piensa Don Flaco. En el Sector Monteserino-en la casa de Roxana, Roxana esta llegando llorando, diciendo: -Dios mío tengo que llamar a Alejandro, ojala que su familiar pueda sacar a mi mamá de la cárcel, ojala Dios mío, tengo que llamarlo ahorita mismo de su casa. Y salen sus hermanos Hubert (20 años) y Bernad (18 años), y Roxana los ve y les dice: -Hermanos les traigo una mala noticia de mamá. -¿Qué fue lo que paso?-, pregunta Hubert. -No nos asustes Roxana, ¡Cuéntanos lo que paso!-, dice Bernad. -Mamá esta presa, se la llevaron presa por pelearse con una larista, es horrible, esta en la petejota, aun no sé hasta cuando estará encerrada-, dice Roxana. -Mi mamá como siempre, metiendose en eso de la Oposición, en verdad no tiene remedio, a mi me avergüenza tenerla como madre, me avergüenza-, dice Hubert. -Gracias a ella es que nuestra familia no es feliz-, dice Bernad. -Hubert, Bernad no seas groseros, mi mamá esta defendiendo su patria, ella desea un país lleno de Amor y Unión, yo me siento orgullosa de ella, ustedes no le pueden hablar así a mamá, no lo voy a permitir, son unos ridículos-, dice Roxana. -Ridícula tu, mamá no tiene que estar metida en esas marchas, ella sabe muy bien que son peligrosas, es una vergüenza, ahora con que cara veré a mis amigos-, dice Hubert. Y Roxana le da una cachetada a Hubert, diciendo: -Hubert esto es para que aprendas a no meterte con mamá, ridículo, eres un estúpido. -Eres una estúpida Roxana, ya te pareces a mamá, toda salvaje, todo lo quieren arreglar con golpe, ridícula, ridícula, ojala a ti también te metan presa-, dice Hubert. -Ridículo tu, te voy a dar tu coñazo para que respetes-, dice Roxana. -Hubert tiene toda la razón, ojala papá venga por nosotros rápido, ya me quiero ir de esta Mierda, vivimos entre mujeres salvajes-, dice Bernad. Y Roxana le da un golpe en la cara a Bernad, diciendo: -Respeta tu también Bernad, a mi no me estés diciendo salvaje, grosero, respeten los dos porque yo soy su hermana menor, respeten, apoyen a mamá porque ahora mas que nunca lo necesita, apóyenla, denle su Amor, el Amor es lo más hermoso. -No seas cursi Roxana, no seas ridícula-, dice Hubert. -Tengo que llamar a Alejandro para que le diga a su primo abogado-, dice Roxana. -No puedo creer que vayas a llamar a la toalla sanitaria-, dice Hubert. -Es verdad tu amigo Alejandro salió de un empaque de toallas sanitarias, se escucha chistoso, es un gafo cuando habla por teléfono-, dice Bernad. Y Roxana se pone furiosa y les da un coquito a los dos por la cabeza, diciendo: -Ya se están pasando, son unos alzados, no se metan con Alejandro. Y están tocando la puerta, y Roxana abre y es su padre Don Hubert. -Papá, ¡Que bueno que llegaste!¡Mamá esta presa!-, dice Roxana. -Y eso hija, no me digas que otra vez estaba marchando-, dice Don Hubert. -Así es papá, tengo que ir a la Quizanda a buscar a Alejandro para pedirle un favor, llévame te lo suplico, es que Alejandro tiene a un amigo abogado, por favor papi, llévame a la Quizanda, hazlo por mi mamá, por favor papá-, dice Roxana. -No la lleves papá, tu viniste por nosotros-, dice Hubert. -Así es papá, tu viniste es por nosotros, no por esta gafa-, dice Bernad. -No sean groseros, yo llevare a su hermana, después los vengo a buscar a ustedes, su mamá esta presa, ténganle consideración, llevare a Roxana a la Quizanda-, dice Don Hubert. Y Roxana se pone feliz, diciendo: -Gracias papá, vamos entonces. Y así se van, y Hubert y Bernad se ponen furiosos, mientras tanto, en una petejota de Valencia, Doña Glaiza y Doña Nirdia están encerradas en una celda muy furiosas. -Esto es culpa tuya escuálida, por tu culpa estoy presa-, dice Doña Nirdia. -La verdad es por tu culpa larista, yo solo estaba haciendo mi deber como ciudadana de este país, yo deseo un país lleno de Amor, de Unión, no un país donde hay desgracia, porque el país sufrió cambios desde que entro Lara-, dice Doña Glaiza. -Eso no es tu problema, ya te dije, respeta a mi comandante-, dice Doña Nirdia. -No lo voy a respetar, ojala lo sacaran de la presidencia-, dice Doña Glaiza. -Venezuela tendrá la suerte de tener a Lara hasta el 2021, los laristas lo quieren, ninguno quieren que se vaya, ninguno, a Lara lo defiendo con uña y diente, mi comandante MESMO reinara para siempre en Venezuela-, dice Doña Nirdia. -Claro que no, no lo voy a permitir, ojala habrán en el país un Referéndum para sacar al presidente, ya cuando salga te veré llorar lagrimas de sangre-, dice Doña Glaiza. -No me hagas reír escuálida ridícula-, dice Doña Nirdia. -Los laristas son muy salvajes, veneran tanto a Lara-, dice Doña Glaiza. -Así es, todo lo queremos, algún problema, todos lo amamos, Lara es lo mejor que pudo pasar en el país, con sus Misiones ha dado oportunidades para él que le falta estudiar, Lara poco a poco esta cambiando el país, dale tiempo-, dice Doña Nirdia. -Ojala que Lara algún día haga algo para que vivamos en un país glorioso lleno de Amor, lo deseo con todo mi corazón, no le paro de rezar a Dios-, dice Doña Glaiza. En la Quizanda, en la plaza, aun hay gente arreglándola, y Don Samuel esta caminando por hay y se pone a ver, y se le acerca Doña Eva corriendo, diciendo: -Samuel, necesito un favor tuyo, es muy urgente. -Dime Eva, se ve que es muy importante-, dice Don Samuel. -Samuel llamaron de la petejota, Nirdia esta presa porque se peleo con una escuálida, en plena marcha hubo hasta bombardeo, ¡Es horroroso!-, dice Doña Eva. -No te preocupes Eva, ahorita mismo voy para allá a sacarla, voy por mi maleta a mi casa, voy a hacer todo lo posible para sacarla de la cárcel-, dice Don Samuel. -Gracias Samuel, has todo lo posible para sacarla-, dice Doña Eva. En la Iglesia, el Padre Vicente esta en su oficina arreglando muchas cosas y se pone a ver la foto de un Sacerdote llamado Juan Maria de la Cruz muy triste, diciendo: -Juan Maria de la Cruz es increíble que dentro de poco será beatificado y no solo eso sino que se va a convertir en el santo patrono de la Quizanda, para la semana que viene lo beatifican, hasta la Iglesia cambiara de nombre, se llamara Beato Juan Maria de la Cruz, esta urbanización necesita un santo patrono urgentemente y será este, Juan Maria de la Cruz, le debo tanto a este sacerdote, él me ayudo a mi a entrar al seminario cuando estudiaba, de ser sacerdote se lo debo profundamente a él, ¡Que descanse en paz en el reino de Dios!¡Ojala este disfrutando mucho el cielo!. Y viene una luz del cielo y se le aparece Juan Maria de la Cruz, diciendo: -Hola Vicente, vine desde el cielo a visitarte, me siento orgulloso de ti porque te convertiste en un gran sacerdote de esta capilla, la parroquia Corazón de Jesús debe sentirse orgulloso de tenerte a ti como padre de la capilla de la Quizanda, te felicito, gracias porque me van a beatificar, yo estaré presente durante la ceremonia de la beatificación. Y el padre Vicente se pone muy feliz al verlo, diciendo: -Juan Maria me da mucho gusto verte, esto es un Milagro divino, es un Milagro de Dios, te extraño mucho, gracias a ti estoy aquí, tu me ayudaste a convertirme en sacerdote, gracias por darme tu apoyo durante el tiempo que tuve en el seminario hace tantos años. -Vicente recuerda que siempre estaré contigo, yo nunca te abandone, nunca lo haré, ahora soy tu ángel de la guarda, siempre te voy a cuidar, siempre-, dice Juan Maria de la Cruz. Y el Padre Vicente se pone a llorar, y Juan Maria de la Cruz le limpia las lagrimas con su luz y le dice: -No llores, yo estoy en un mejor lugar, estoy con Dios, ha suido generoso conmigo desde que llegue al cielo, es un ser único, muy bueno y su hijo Jesucristo también. -¿Cómo es el cielo?¿Hay mucha gente?-, pregunta el Padre Vicente. -Si hay mucha gente, eso esta lleno pero aun queda espacio, es un espacio enorme, toda la humanidad cabe en ese hermoso lugar, Dios lo creo para que descansáramos y es verdad, yo siempre duermo debajo de un hermoso árbol muy cómodo, maravilloso, desde que llegue al cielo me he sentido feliz, sin duda es el lugar de la eterna felicidad, no me puedo quejar, el alma es eterno, el alma es grandioso-, dice Juan Maria de la Cruz. -Me dio gusto tu visita Juan Maria de la Cruz, siempre te voy a tener en mi corazón, ojala que cuando te vuelvas a echar una escapadita vengas a visitarme-, dice el Padre Vicente. -Claro que si, ya me tengo que ir, el cielo me espera-, dice Juan Maria de la Cruz. Y así él se va, y el Padre Vicente sonríe, diciendo: -Gracias Señor por este Milagro, muchas gracias, en verdad eres grande, gracias porque Juan Maria de la Cruz entro al cielo, su alma esta segura contigo, gracias Señor, gracias, alabado seas, eres el único ser maravilloso, te agradezco mil veces por habernos creado. En la casa azul, Doña Lisbeth esta haciendo pasta y aparte esta cocinando carne molida y por otro puré de Papa, y sale Mily y lo ve y le dice: -Mamá es una buena combinación, pasta, carne molida y puré de Papa. -Sabroso se ve hija, a tu papá le gusta, me esta quedando delicioso-, dice Doña Lisbeth. En el porche, Javierito esta jugando con el trompo, y llega Don Javier del trabajo con una pelota de fútbol, diciendo: -Hola mi Chocho como estas. -Bien papá, ¿Cómo te fue en el trabajo?-, pregunta Javierito. -Muy bien hijo, gracias a Dios-, dice Don Javier. -¿Y esa pelota papá?-, pregunta Javierito. -Es para ti hijo, esta pelota la traje especialmente a ti, ojala te guste, con ella ahora vamos a jugar todos los días en la plaza, es de la mejor marca, te lo compre con cariño, tu querías una pelota y te cumplí con tu deseo, ahora disfrútalo hijo-, dice Don Javier. Y Javierito esta muy feliz agarrando la pelota, diciendo: -Gracias papito, muchas gracias. Y adentro, Doña Lisbeth se pone a ver televisión, y entra Javierito entusiasmado con al pelota, diciendo: -Mira mamá, me regalo una pelota, al fin tengo una pelota de fútbol. -¿Te la trajo tu papá mi amor?-, pregunta Doña Lisbeth. -Si mamá, estoy feliz, muy feliz, me regalo una pelota de fútbol, era lo que tanto deseaba, ahora vamos a jugar todas las tardes en la plaza, estoy feliz, muy feliz-, dice Javierito. -¡Que bueno Javierito!-, dice Doña Lisbeth. Mientras tanto, Doña Mirta esta en la azotea de su casa guindando la ropa cantando, y sube Yuber y le dice: -Tía llego una visita muy importante, es tu hija, llego hoy del Internado. -¡Que fastidio porque llego hoy!-, dice Doña Mirta. Abajo en la sala, Hecmi, es una muchacha de 13 años, esta muy feliz de llegar del Internado, esta con maleta, diciendo: -Me siento tan feliz de haber regresado a la Quizanda, tenia tiempo que no venia, a mi hogar, aunque yo viva en un Internado este siempre será mi hogar, siempre, yo nunca he olvidado la Quizanda, nunca, nunca, me siento feliz, ojala mamá se sienta feliz al verme. Y sale Hecver y la ve y le dice: -Hecmi, hermana, ¡Que bueno que regresaste!. -¡Hermano!¡Me alegra verte!¡Me siento feliz por esto!-, dice Hecmi. Y así los dos se abrazan, y sale Xavier también y la ve, diciendo: -Hermana, ¡Que bueno que regresaste Hecmi!. -Xavier, hermano, los he extrañado, cada día que pasa no aguanto ese internado, daría lo que fuera para estar aquí con ustedes de mi casa, ¡Quiero salirme de ese Internado!¡Aquí esta mi hogar!¡Con ustedes!¡Los quiero con toda mi alma!-, dice Hecmi. -Habla con mamá para que te saque del Internado-, dice Xavier. -Es inútil Xavier, he hablado muchas veces con mamá y no entiende, no me quiere sacar del Internado, ella cree que para mi es lo mejor estar en un Internado, si supiera lo mucho que me hace falta su cariño, su Amor, su cariño de madre-, dice Hecmi. -Hablando se entiende todo, trata de nuevo, mamá no tiene un mal corazón-, dice Hecver. -Lo único malo de mamá es que es muy fuerte, viste yo, tanto que le estoy pidiendo que me deje ir a Los Juegos olímpicos no me deja, ¡Quero cumplir mi sueño!-, dice Xavier. Y sale Doña Mirta y la ve, y Hecmi la abraza, diciendo: -¡Mamá!¡Mamita!¡Me da gusto volverte a ver!. -Hecmi, ¿Qué haces aquí?¿Por qué no te quedaste en el Internado?-, dice Doña Mirta. -Mamá vine a verte, te necesito, vine porque este es el mes de las madres, quiero pasarla muy bien contigo, que seamos felices como madre e hija que somos-, dice Hecmi. -Yo no estoy de acuerdo de que hayas salido del Internado, lo siento pero en este mismo momento te devuelves al Internado, no te quiero aquí, eres un estorbo, un fastidio, no te quiero ver mas nunca, nunca, eres igual que Xavier, una vergüenza para mi, solo a Hecver lo quiero, solo a él, tu eres una fastidiosa y Xavier es raro-, dice Doña Mirta. -Mamá no te voy a permitir que me insultes, a mi me respetas-, dice Xavier. Y Hecmi se pone a llorar, diciendo: -Mamita no puedo creer lo que me estas diciendo, me duelen tus palabras, yo vine es para darte felicidad y todo mi Amor en este día tan especial, no puedo creer que no lo valores. -No estoy feliz, hubiera preferible que te quedaras en el Internado-, dice Doña Mirta. -Mamá por favor tampoco te pases, yo no puedo ser tu preferido, los tres somos tus hijos, tienes que querernos por igual a los tres, somos iguales, Xavier no es raro y Hecmi no es fastidiosa, no tienes porque hablarle así, son tu sangre, carne de tu carne-, dice Hecver. -Hecver no te me pongas así, esas son palabras cursi-, dice Doña Mirta. -Deja que Hecmi se quede a pasar sus vacaciones, nada te cuesta-, dice Hecver. -Bueno esta bien que se quede hasta que le toque irse de nuevo al Internado, con la condición que no este molestándome y que me ayude a limpiar-, dice Doña Mirta. Y Hecmi se pone feliz, diciendo: -Gracias mamá por dejarme quedar, muchas gracias, me siento feliz. Y ella lo abraza, y Doña Mirta se le aparta y le dice: -¡Déjate de los abrazos porque a mi no me gusta eso!. En la plaza, todo esta bien arreglado, Alejandro, Olí y Luisito están sentados en un banco comiendo helados. -Esta noche tenemos que traer a la plaza una cava de cerveza para disfrutar aquí, tenemos que festejar la venida del Alcalde-, dice Alejandro. -Es una buena idea, debemos ir a buscar a los demás para decirle-, dice Luisito. -Entre todos ponemos la cerveza-, dice Olí. -Esta noche vamos a compartir entre amigos-, dice Alejandro. Y llega Roxana con Don Hubert y lo ve y le dice: -Hola Alejandro, gracias a Dios estas aquí en la Quizanda, te quiero pedir un favor muy especial, necesito que le digas a tu primo que defienda a mi mamá, mi mamá esta presa. -No puedo creer lo que me estas diciendo amiga-, dice Alejandro. -Así es, ayúdame, ¡Yo no quiero que mi mamá este presa!-, dice Roxana. -Tranquila Roxana, vamos a buscar a mi primo, debe estar en la casa, es aquí mismo frente a la plaza la casa de mi familia, vamos a buscarlo rápido-, dice Alejandro. Y así van, y en la casa grande, Don Samuel esta en la mesa acomodando papeles, diciendo: -Bueno voy a ir a la petejota para sacar a Nirdia, esa Nirdia es un caso serio, como se le ocurre pelearse con una escuálida, larista tenia que ser-, dice Don Samuel. Y llega Alejandro con Roxana y ve a Don Samuel, diciendo: -Samuel, primo, necesito pedirte un favor muy importante. -Dime Alejandro que estoy muy apurado, mejor me dices después-, dice Don Samuel. -Samuel es por la mamá de esta amiga, esta presa en la petejota por pelearse con una larista, ayúdala a salir te lo pido, ayúdala primo-, dice Alejandro. -Ahorita estoy saliendo para allá, tengo que ir a sacar a Nirdia, Nirdia se peleo con una escuálida, ¡Que casualidad que hayan casos al revez!-, dice Don Samuel. -Ahorita que me estoy acordando, Nirdia se llamaba la mujer con la que peleo con mi mamá, ella es larista, estaba en la marcha del presidente-, dice Alejandro. -¡Vamos entonces a la petejota!-, dice Don Samuel.
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