-Los Zombis dijiste, no les tengo miedo, voy a eliminar a tus Zombis-, dice Doña Lisbeth.
Y al rato aparece un ejercito de Zombis, y Doña Lisbeth los ve y se echa a reír, diciendo:
-A mi no me vas a vencer con unos Zombis malvado brujo, con mi poder dorado los voy a destruir, aunque traigas mil ejércitos, puedes traer momias pero jamás me vencerás, jamás.
-¡Zombis acaben de una vez y para siempre con esta maldita mujer!-, grita el brujo Héctor.
Y los Zombis atacan a Doña Lisbeth, pero ella saca su máximo poder dorado y se lo lanza a todos los Zombis, y así con ese poder destruye a todos los Zombis sin dejar uno, y el brujo Héctor se sorprende, diciendo:
-No lo puedo creer, esta mujer se ve poderosa, acabo con mis mejores amigos los Zombis.
-Tiembla de miedo hasta que puedas porque dentro de poco serás destruido como tus Zombis y como tu querida prima, vas a morir maldito, vas a desaparecer de la faz de la Tierra, pagaras por haber atacado a la Quizanda que es mi hogar, este es mi hogar, mi verdadero hogar, no me importa dar mil veces mi vida para protegerlo-, dice Doña Lisbeth.
Por otro lado, Jofre esta caminando por la Quizanda con el pote con el Colorin Escarchado y ve por lo alrededor fuego y destrucción y esta furioso, diciendo:
-Maldito brujo, esto me lo va a pagar, voy a revivir a los habitantes, pero la pregunta es como la voy a regar por toda la urbanización, necesito un Milagro para regarlo, tienen que revivir máximo de 300 personas, no puede quedar ni uno.
Y se le aparece el hada madrina y le dice:
-Jofre vuela alrededor de la urbanización, yo te voy a dar la fuerza, por los aires echa el Colorin Escarchado, ya veras que regara por toda la Quizanda, todos van a revivir.
-Gracias hada madrina por venir a ayudarme-, dice Jofre.
Y el hada con su varita mágica hace que Jofre vuele, Jofre vuela alrededor de la urbanización y destapa el pote, y del pote sale una gran resplandor de colores y lo voltea y sale bastante Colorin Escarchado que rega por toda la urbanización, esa escarcha mágica cae a todos los cadáveres de los habitantes de la Quizanda en la cual poco a poco ya van reviviendo, y Jofre desde arriba los ve y esta feliz, diciendo:
-Ya los habitantes de la Quizanda están reviviendo, ¡Qué alegría!.
Y así todos los habitantes de la Quizanda reviven completamente y se quedan sorprendidos viendo tanto fuego alrededor y se asustan que van huyendo, diciendo:
-Dios mío que es lo que le esta pasando a nuestra urbanización.
Por otro lado, revivió Johan y se ve todo muy sorprendido, diciendo:
-Dios mío esto es un Milagro, he revivido, todos los habitantes han revivido.
En la casa azul todos los Guevara revivieron, hasta Don Javier y se sorprende viéndose y se pone a ver fuego por la urbanización, diciendo:
-Dios mío dentro de poco será el fin de la Quizanda, después de todo igual vamos a morir.
Y la gente de cada calle de la urbanización han revivido, en la Iglesia, el Padre Vicente y los demás cuerpos que están dentro de la iglesia también revivieron, el Padre Vicente se esta viendo todo muy sorprendido, diciendo:
-Dios mío esto es un Milagro, un verdadero Milagro, he regresado a la vida, gracias Señor, alabado seas, los habitantes también, me siento feliz haber regresado a la vida.
Y Doña Clarry y Don Nene también y se ponen felices que se abrazan.
-Mi amor de nuevo estamos vivos, es un Milagro de Dios-, dice Doña Clarry.
-Mi amor tenemos que aprovechar esta segunda oportunidad que nos da la vida, en verdad es un Milagro, pero dentro de poco será el fin de nuestra urbanización-, dice Don Nene.
-Tenemos que hacer algo para salvar nuestra urbanización-, dice Doña Clarry.
En la plaza, el brujo Héctor aun esta herido en el suelo y llega a ver brillo del Colorin Escarchado y se pone furioso, diciendo:
-Han usado el Colorin Escarchado, han revivido a toda la Quizanda, estoy perdido.
Y Doña Lisbeth esta muy feliz porque todos revivieron y dice:
-Gracias Dios mío, toda la Quizanda ha revivido, ahora si destruiré a este monstruo.
Por otro lado los Paulinos, los Polancos y los Mierderos también, también Doña Fanny, Doña Magali, Doña Omaira, Doña Agripina, Doña Nirdia, Doña Mirta, El Mono, El Guaro, todos han regresado a la vida, en la parte de la familia Pandares, en la parte de la familia de Alejandro, hasta Antonio ha regresado a la vida también que se queda viéndose, diciendo:
-No puedo creerlo, estoy vivo, yo me acuerdo que fui asesinado por el brujo Héctor, yo di la vida por Lisbeth, de nuevo estoy vivo, me siento dichoso.
En la plaza, esta el reloj del tiempo y faltan 50 segundos, y Doña Lisbeth lo ve toda nerviosa, diciendo:
-Dios mío falta poco, voy a destruirlo de una vez, sacare mi máximo poder.
Y aparecen Doña Fanny, Doña Magali, Doña Omaira, Doña Agripina, Doña Nirdia, Doña Mirta y Don Nene y le dan la mano a Doña Lisbeth, diciendo:
-Lisbeth venimos ayudarte, solo tienes que darnos la carta mágica que nos toco.
Y ella esta muy feliz, diciendo:
-Gracias por venir a ayudarme, juntos lo vamos a recordar, recuerden por nuestra comunidad, lo vamos a lograr por nuestro Amor, la unión hace la fuerza.
Y así Doña Lisbeth saca las cartas mágicas de su bolsillo y se las reparte a cada uno, tienen las cartas que les corresponde y se preparan.
-Ahora si a destruirlo, ya listos para derrotar a este ser maligno-, dice Doña Lisbeth.
-Poderes de la carta Q, sal, destruye a este ser malvado-, grita Doña Lisbeth.
-Poderes de la carta U, destruye para siempre a este malvado-, grita Doña Fanny.
-Poderes de la carta I, destruye para siempre la maldad-, grita Doña Magali.
-Poderes de la carta Z, destruye a este malvado para siempre-, grita Doña Omaira.
-Poderes de la carta A, destrúyelo para estar en paz-, grita Doña Agripina.
-Poderes de la carta N, sal para que nuestra urbanización se salve-, grita Doña Nirdia.
-Poderes de la carta D, destruye a este maligno hombre-, grita Doña Mirta.
-Poderes de la carta A, acaba con este ser malvado-, grita Don Nene.
Y así de cada una de las cartas sale un poder inmenso, y Doña Lisbeth saca su poder dorado a lo grande, y del cielo vienen los poderes de Dios, de la Virgen, de Jesucristo, de los Arcángeles, de los Santos, de los querubines y de los muertos, viene del cielo toda esa fuerza divina mezclada, y se juntan los poderes de las cartas, los poderes de la gran energía dorada y los poderes divinos, se mezclan los tres en un solo poder en la cual se forma el poder inmenso, y ese poder cae sobre el brujo Héctor.
-¡No!¡Me han derrotado!-, grita el brujo Héctor.
Y así ese gran poder mezclado por todos destruyen al brujo Héctor por completo, ¡Y así fue el fin del brujo Héctor!, y Doña Lisbeth se pone a ver y brinca de emoción, diciendo:
-¡Lo derrotamos!.
Y en el reloj de arena muestra que faltan 20 segundos, y ella ve, diciendo:
-Dios mío dentro de poco todo será destruido, tengo que hacer algo.
-Lisbeth vamos a pedir los deseos de las cartas mágicas, es nuestra ultima salvación, que nuestro primer deseo sea que la Quizanda vuelva a ser la de antes, vamos a pedir por esos deseos, vamos-, dice Doña Magali.
-Tienes razón Magali, vamos a pedirlo antes de que se cumplan los veinte segundos, es la ultima esperanza, vamos a pedir los deseos-, dice Doña Lisbeth.
Y así colocan todas las cartas mágicas de la Quizanda en el suelo y juntan las ocho letras, sale un gran resplandor de las cartas que de ellas sale un gran ángel azul que dice:
-Digan su deseo, solo tienen derecho a tres, la persona tiene que vivir en la Quizanda.
-Ángel azul, nuestro primer deseo es que la Quizanda vuelva a ser la de antes, que ya no este así destruida, que vuelva a ser hermosa como antes, restaura a la Quizanda, dentro de 15 segundos va a explotar, evítalo, reconstrúyelo, que las casas, las calles y la plaza vuelvan a la normalidad, cúmplenos ese primer deseo ángel azul, por favor para que de nuevo vuelva a reinar la paz en nuestra urbanización-, dice Doña Lisbeth.
-Esta bien, voy a cumplir su primer deseo-, dice el ángel azul.
Y así el ángel azul con su poder reconstruye toda la Quizanda, desaparecen las llamas, volvió a ser la de antes, las casas, las calles y la plaza volvieron a la normalidad, todo bello como antes, y los habitantes de cada calle se sorprenden viendo todos y brincan de emoción, y Doña Lisbeth esta alegre, diciendo:
-Es increíble ya la Quizanda no esta amenazada en explotar, todo volvió a la normalidad, es como si no le hubieran hecho nada, es un Milagro, la Quizanda esta tan hermosa como siempre, ¡Que bueno que todos estamos a salvo!.
Y el Padre Vicente sale de la iglesia muy feliz, diciendo:
-Dios mío en verdad esto es un Milagro, la Quizanda volvió a la normalidad, todos estamos a salvo y todo es gracias a Lisbeth que valientemente lucho con ese malvado brujo.
Una semana después, todo es paz y tranquilidad en la urbanización, la gente de nuevo es feliz, en la plaza, todos los habitantes están reunidos, y en el centro de la plaza hay un gran escenario donde Doña Magali esta hablando en un micrófono, diciendo:
-Ciudadanos de la Quizanda los he reunido aquí para dar un premio muy especial a una mujer muy valiente que arriesgo su vida para vencer al maligno brujo Héctor, se merece una placa y un honor al merito por todo lo que hizo, un aplauso para Lisbeth.
Y así Doña Lisbeth sube al escenario, y todos aplauden con emoción, gritando:
-¡Lisbeth!¡Lisbeth!¡Lisbeth!¡Lisbeth!¡Lisbeth!¡Lisbeth!¡Lisbeth!¡Lisbeth!¡Lisbeth!.
Y Doña Magali le da una placa a Doña Lisbeth y también una medalla de HONOR AL MERITO, diciendo:
-Te mereces esta Placa Lisbeth por haber salvado a la Quizanda y esta medalla de Honor al Merito, con esto marcas historias en la Quizanda, eres como nuestra heroína, siempre harás historia en Carabobo, ahora eres historia.
Y Doña Lisbeth se pone a llorar de felicidad, diciendo:
-Gracias Magali, muchas gracias, en verdad esto me hace muy feliz, hasta lloro de felicidad, me siento feliz, muy feliz.
Y el Padre Vicente sube y la abraza, diciendo:
-¡Felicidades Lisbeth!¡Que Dios te bendiga siempre!.
-Gracias Padre Vicente, AMEN-, dice Doña Lisbeth.
Y también suben, Don Javier, Jofre, Johan, Mily y Javierito y la abrazan.
-Mamá me siento muy orgulloso de ti-, dice Jofre.
-Yo también mamá, eres la mejor mamá del Mundo-, dice Johan.
-Me siento orgullosa de ser tu hija-, dice Mily.
-Yo también mamá, es un honor y obsequio tenerte a ti como madre-, dice Javierito.
-Mi amor me siento orgulloso de ser tu esposo, te amo con toda mi alma, eres el amor de mi vida, siempre lo serás mi amor, ahora eres un orgullo para la familia-, dice Don Javier.
-Gracias Javier, hijos, yo también los amo con toda mi alma-, dice Doña Lisbeth.
Y Doña Magali tiene las cartas y junta las letras en el suelo, diciendo:
-Lisbeth ahora si llego la hora, vamos a usar las cartas para revivir a los muchachos que murieron, volverán a la vida igual como a todos nosotros.
Y Doña Lisbeth se pone feliz, pensando:
-¡Que bueno que va a revivir mi amigo Alejandro!.
Y así las letras están en orden con la palabra Quizanda, y sale un gran resplandor de las cartas y sale el gran ángel azul que dice:
-Ahora si díganme su segundo deseo.
Y todos se sorprenden, y Doña Lisbeth ve al ángel azul y le dice:
-Ángel azul mi segundo deseo es que revivas a unos muchachos que murieron aquí en la Quizanda, que regresen a la vida, revívelos por favor.
-¿Cuál es el nombre de esos muchachos?-, pregunta el ángel azul.
-Sus nombres son Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí, Luisito, Miguelito, Randy, Moisés, Gregory y el Consentido, revívelos, así se llaman esos muchachos, revívelos para que de nuevo sean felices aquí entre nosotros en la Quizanda-, dice Doña Lisbeth.
-Ese es un deseo muy fácil de cumplir, esta bien, los voy a revivir pero necesito los cuerpos para revivirlos, sin cuerpo no puedo-, dice el ángel azul.
-No tenemos sus cuerpos, son cenizas, fueron quemados los cuerpos-, dice Doña Lisbeth.
-Entonces no los puedo revivir-, dice el ángel azul.
-Entonces que mi segundo deseo sea que reconstruyas sus cuerpos-, dice Doña Lisbeth.
-Es una buena idea, voy a cumplir con ese deseo que es muy fácil de cumplir, voy a reconstruir los cuerpos de estos muchachos para luego revivirlos en el tercer deseo, van a revivir estos muchachos en cuanto existan los cuerpos-, dice el ángel azul.
Y así el ángel azul con su poder reconstruye los cuerpos de Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí, Luisito, Miguelito, Randy, Moisés, Gregory y el Consentido, y la gente de la Quizanda brinca con emoción, y Doña Lisbeth ve los cuerpos y se pone feliz, diciendo:
-Gracias ángel azul porque sus cuerpos los construiste, gracias, ahora si vas a revivirlos, mi tercer deseo es que estos muchachos revivan, ese es mi ultimo deseo.
-Esta bien, voy a cumplir ese deseo, los voy a revivir-, dice el ángel azul.
Y el ángel azul con su poder revive a Alejandro, Esteban, Rolando, Álvaro, Olí, Luisito, Miguelito, Randy, Moisés, Gregory y el Consentido, y los muchachos se levantan sorprendidos y se ven ellos mismos y se ponen a llorar de felicidad.
-Dios mío esto es un Milagro, estoy con vida, hemos revivido-, dice Alejandro.
-De nuevo estamos en la Quizanda, estamos en nuestro cuerpo-, dice Esteban.
-Ya no estamos en el cielo, volvemos a existir en la Tierra, estamos en nuestro hogar, esto es un Milagro, hemos revivido, me siento muy feliz por vivir de nuevo-, dice Rolando.
-Hermanos no es un sueño, es la realidad, estamos vivos-, dice Álvaro.
-Me siento feliz, tengo que aprovechar esta segunda oportunidad, será una persona mejor cada día, gracias por darme otra oportunidad Dios mío, estoy vivo-, dice Olí.
-Esto es un verdadero Milagro, me siento feliz, lloro de felicidad-, dice Luisito.
-Yo me siento feliz, feliz, es un Milagro-, dice Miguelito.
-La pandilla Burde de Rata ha vuelto a la Quizanda, tenemos que gozar mucho esta segunda oportunidad que nos da la vida, de nuevo existimos en este Mundo-, dice Randy.
-Nunca pensé que iba a revivir, nunca, estamos en la Quizanda-, dice Moisés.
-Estamos vivos, esto es maravilloso, me siento orgulloso-, dice Gregory.
-Lloro de felicidad, esto es una gran emoción haber regresado a la Quizanda, me siento orgulloso y dichoso porque de nuevo estoy con vida, no estamos en el cielo, de nuevo estamos en la Tierra, esto es un Milagro, un verdadero Milagro, gracias Dios mío, muchas gracias por esta segunda oportunidad, seré un ciudadano de bien-, dice el Consentido.
Y así la Quizanda se emociona, y Doña Lisbeth sonríe y mira al cielo, diciendo:
-Gracias Dios por esta gran oportunidad porque los muchachos regresaron.
Y suben al escenario Doña Fanny, Marianny, Ferdienis, Don Jaime, Don Samuel, Don Filiberto, Alexander y Rommel y abrazan con felicidad a Alejandro.
-Sobrino, ¡Que bueno que regresaste a la vida!¡Rosa se va a poner contenta!¡Me alegra mucho porque regresaste!¡En verdad es un verdadero Milagro!-, dice Doña Fanny.
-Gracias familia por darme este gran recibimiento, los quiero mucho-, dice Alejandro.
Y Doña Clarry y Don Nene suben al escenario y abrazan a Álvaro, a Rolando y a Esteban con emoción, hasta Angélica y Claudimar suben, Don Hito y Don Pupuno también.
-Mis hijos queridos, esto es una gran alegría para mi, tenemos mucho que agradecerle a nuestro creador, están vivos, han regresado a la vida, esta es una gran oportunidad que les da la vida, aprovechen, ahora si de nuevo nuestra familia es feliz-, dice Doña Clarry.
-Me siento dichoso porque mis hijos de nuevo están con vida, ahora si el Centro de Internet seguirá funcionando a la perfección con el regreso de los muchachos pero lo más importante de todos es que ustedes estén aquí, son mis máximos tesoros-, dice Don Nene.
-Gracias papá, la familia es el mejor regalo de Dios, estoy feliz de haber regresado a la Quizanda con mi familia, vamos a ser una familia feliz para siempre-, dice Esteban.
-Así es, una familia feliz, esto parece un sueño, estamos juntos-, dice Rolando.
-Yo me siento feliz, que más le puedo pedir al Señor, le agradeció tanto esta oportunidad, Dios es grande, alabado sea, cuando estuvimos en el cielo lo vimos, nos dio una esperanza, todo va a cambiar para la humanidad, estoy contento, tengo ganas de brincar de alegría, de gozar de la vida, me siento con vida, es como si hubiera vuelto a nacer-, dice Álvaro.
-¡La familia Pandares por siempre!-, dice Don Nene.
Y así se abrazan aun más fuertes, y por otro lado Doña Mirna, Misael y Don Miguel abrazan a Miguelito muy contentos.
-Mamá, papá, hermanos, gracias por este recibimiento, me siento feliz-, dice Miguelito.
-¡Que bueno que regresaste hermano!¡Esto parece un sueño!-, dice Misael.
-No es un sueño, aquí estoy, de nuevo en la Quizanda para seguir disfrutando de esta vida tan maravillosa, me siento feliz de estar de nuevo con ustedes, no podemos desaprovechar esta oportunidad, la vida es el mejor regalo de Dios-, dice Miguelito.
-Así es mi amor, hay que agradecerle mucho a Dios, me siento dichosa-, dice Doña Mirna.
-Ahora si de nuevo somos una gran familia, estoy feliz-, dice Don Miguel.
Y aparece Don Pepino y ve a Miguelito y le dice:
-Sobrino, me alegra mucho que hayas regresado a la vida, ¡Bienvenido de nuevo a nuestra familia!¡Recuerda que siempre vamos a estar contigo!.
-Gracias tío Pepino, me hace muy feliz tus palabras-, dice Miguelito.
Y así se abrazan, y por otro lado Doña Sudi y Migdalys están abrazando al Consentido.
-Sobrino bello de mi alma, ¡Que bueno que regresaste a la vida!-, dice Doña Sudi.
-Tía no me lo vas a creer, estuve en el cielo, conocí al Siervo de Dios José Gregorio Hernández, también a la madre Maria de San José, también vi a Dios y a Jesucristo, a los Santos y a los Ángeles, los vi a todos tía, el cielo si existe, existe-, dice el Consentido.
-Te creo mi amor, yo también pise el cielo cuando nos mataron a todos en la Quizanda, me doy cuenta, me arrepiento tanto no haber creído en el cielo, le pido al Señor que me perdone por haber dudado de su cielo, ahora ya sé que cuando uno muere va a un lugar precioso y ese es el cielo, el mejor sitio de esta vida, es un lugar precioso, prometo que siempre voy a creer en Dios, siempre-, dice Doña Sudi.
-Hermano, ¡Que bueno que regresaste a la vida!¡Estoy feliz!-, dice Migdalys.
-Gracias Migdalys, gracias por este gran recibimiento lleno de Amor, muchas gracias, ahora si seremos de nuevo una familia feliz, la gran familia-, dice el Consentido.
-Así es sobrino, ¡Qué Dios nos bendiga en esta segunda oportunidad!-, dice Doña Sudi.
En la noche, en la casa azul, están cenando Doña Lisbeth, Don Javier, Jofre, Johan, Mily y Javierito, están comiendo arepa con perico.
-Hoy fue un día muy especial para la Quizanda-, dice Doña Lisbeth.
-Claro que lo fue, todos estaban festejando a su gran heroína que eres tu, en verdad nos salvaste a todos, ahora eres la más popular de la urbanización-, dice Don Javier.
-Tampoco exageres mi amor, me siento dichosa porque estamos los seis comiendo, somos una gran familia, aunque lastima que Jofre mañana se regresa a Atenas-, dice Doña Lisbeth.
-Si mamá tengo que volver, me llamaron ayer para decirme que tengo que ir porque me pidieron que entrenara a los Atletas que van a estar en los Juegos Olímpicos, esta es mi gran oportunidad, no lo puedo desaprovechar, me van a pagar en dólares-, dice Jofre.
-Te felicito mi amor, me siento muy orgullosa de ti-, dice Doña Lisbeth.
-Lastima que te vas de nuevo, te voy a extrañar-, dice Johan.
-Tranquilo hermano, no voy a estar para siempre en Atenas-, dice Jofre.
-¡Que alegría porque estamos juntos!¡Me siento dichosa!-, dice Mily.
-Así será siempre niña de mis ojos, vamos a ser felices sin secreto, me quiero sentir orgulloso de ustedes hijos, yo no quiero que nunca me decepcionen, porque si uno de ustedes me decepciona eso me dolería mucho y me darían una mortificación que no quiero, quiero sentirme feliz, quiero hijos que sean dignos de mi-, dice Don Javier.
-Dios mío cuando será el día que le diga a papá que estoy embarazada-, piensa Mily.
Y a Mily le da mareos y siente ganas de vomitar, diciendo:
-Ya vengo voy al baño, me siento mal del estomago.
Y así ella va al baño, y Don Javier se sorprende, diciendo:
-Lisbeth esos vómitos de Mily no son normales, hay que llevarla al medico, me preocupa.
-Tranquilo mi amor, a lo mejor no es nada grave, nada-, dice Doña Lisbeth.
-Me preocupa, me acuerdas para un día de estos llevarla al medico, es muy raro, no es normal, ya casi todos los días la he visto vomitar, yo quiero que mi hija este bien de salud, lo he decidido, mañana mismo la voy a llevar al medico para que la chequeen porque esos malestares debe ser algún virus que esta corriendo por hay-, dice Don Javier.
-Dios mío no debes que Javier se entere aun que Mily esta embarazada porque si se entera no quiero pensar de cómo se va a poner, no quiero ni pensarlo-, piensa Doña Lisbeth.
-Mamá, papá les quiero pedir un favor muy especial-, dice Javierito.
-¿Qué es lo que quieres Chocho?-, pregunta Doña Lisbeth.
-Si hijo, ¿Qué es lo que deseas?-, pregunta Don Javier.
-Mamá, papá quiero que me lleven al Santuario de la Virgen de Coromoto, por favor llévenme a su Santuario en Guanare, es que hice una promesa que quiero cumplir, es que durante el momento que hubo la guerra en la Quizanda yo le ore a la Virgen Santísima, le dije que en cuanto pasara el peligro la iba a ver a su santuario para llevarle flores agradeciéndole por haber salvado a la Quizanda de la maldad, yo soy un niño que cumple una promesa, necesito ir a ese Santuario, por favor llévenme-, dice Javierito.
-Mi amor esa es una bonita sorpresa, ¡Felicidades!-, dice Doña Lisbeth.
-Lisbeth llévalo mañana a Guanare, váyanse en pasajero, yo tengo que trabajar y no solo eso sino que tengo que llevar a Mily al medico para que la revisen-, dice Don Javier.
-Esta bien mi amor yo me voy con Javierito a Guanare a primera hora-, dice Doña Lisbeth.
En el baño, Mily esta vomitando en la poceta y se siente un poco mal, diciendo:
-Dios mío nunca pensé que estar embarazada fuera tan mal, cada rato tienes nauseas, tengo miedo, creo que en el fondo ya mi papá empieza a sospechar de mi embarazo.
En el Remanso, en la casa verde, Antonio, Doña Rosa y Don Cipriano están comiendo.
-Hace falta Alejandro, ojala estuviera aquí-, dice Doña Rosa.
-Así es, me imagino que debe estar en el cielo brincando de emoción, lo bueno es que esta al lado de Dios y de nuestro Señor Jesucristo-, dice Don Cipriano.
-Es verdad, lo extraño tanto pero para que regrese solo se necesita un Milagro, un Milagro, nos vamos a reunir con él cuando llegue la hora de morir-, dice Antonio.
-Así es, algún día estaremos los cuatro juntos de nuevo-, dice Doña Rosa.
Y llega Alejandro muy feliz y les dice:
-¡Hola familia!¡He regresado a la vida!.
Y así ellos lo ven y se sorprenden.
-Hijo mío no lo puedo creer, en realidad no serás un fantasma-, dice Doña Rosa.
-Lo veo y no lo creo, Alejandro ha revivido, no parece su alma-, dice Don Cipriano.
-Tóquenme soy de carne y hueso de nuevo, he revivido gracias con la ayuda de las cartas mágicas de la Quizanda, también mis amigos revivieron, me siento dichoso de regresar a casa con mi familia, me alegro de verlos de nuevo, los quiero mucho-, dice Alejandro.
Y Doña Rosa lo toca en la cara, diciendo:
-Mi amor puedo sentir tu piel suavecita, es un Milagro, es verdad, estas vivo, vivo, es un Milagro, gracias Señor por darme esta dicha tan maravillosa, gracias, me siento feliz, nunca me había sentido tan feliz, gracias Virgen Santa por darme este mejor regalo del Mes de las Madres, me siento feliz, muy feliz, no sabes cuanto hijo, lloro hasta de felicidad.
-Mamá no hay que llorar, hay que reír de lo bello que es la vida, porque el mejor regalo que nos dio Dios es la vida, estoy muy feliz de verlos de nuevo, los quiero-, dice Alejandro.
-Hijo, ¡Que bueno que regresaste!¡Yo le agradezco mucho a mis dos santos favoritos a San Marcos León y a José Gregorio Hernández, al más importante a Dios!-, dice Don Cipriano.
-Hermano, ¡Que bueno que regresaste porque en verdad te extrañaba mucho!¡No tenia a nadie con quien jugar!¡Que bueno que resucitaste!-, dice Antonio.
-Ahora vamos a estar juntos de nuevo, nadie nos va a separar-, dice Alejandro.
Y así los cuatro se abrazan muy felices.
-Gracias Dios por esta felicidad tan grande, gracias-, piensa Alejandro.