El silencio en la cocina era molesto, tanto que se vio interrumpido por un par de carcajadas que resonaban con fuerza en los oídos de los jóvenes. Olivia y Evan se miraban desconcertados, no entendían por qué sus padres reían así. - Dios Charles debías aguantar - Lo regañó Mad aún riendo. - Me dio pena Liv, parece que le dará un ataque - respondió el hombre como pudo. Liv miró a su compañero quien se encogió de hombros con una sonrisa en sus labios. - Si ya se les pasó el momento de diversión, nos pueden explicar - No saben en qué momento los papeles se habían intercambiado porque ahora era la chica quien se encontraba seria son sus brazos cruzados. - Lo siento cariño - dijo su madre terminando de reír -. No somos tontos y Evan se la pasaba en tu casa o hablando contigo, era obvio que

