CAPÍTULO DIECIOCHO Keri se detuvo delante de la escuela a las 10:45 a.m. Se quedó sentada en silencio por un instante, preguntándose si la persona obviamente desequilibrada que se había llevado a Jessica era alguien que daba clases en tan inmaculado recinto. Mags había aceptado llevar a las dos chicas a los hogares de acogida para que Keri pudiera irse directo hasta allí. Ninguna habló mucho en el resto del trayecto, pero el abrazo que se dieron antes de separarse fue intenso. Keri podía sentir que su amiga le agradecía con la fuerza del apretón. —Las bebidas corren de tu cuenta la próxima vez —había dicho Keri cuando arrancaron cada una por su lado. Mags asintió, pero no dijo nada. Era una de las raras ocasiones en las que Margaret Merrywether se quedaba sin palabras. Keri apartó el a

