Maeva despierta abrazada de cada hombre a su lado, la bata que se había puesto no sirve de mucho cuando ellos quisieron sentir su piel. Charles detrás de ella tiene las manos calentando sus enormes pechos y Cedric frente a ella la tiene asegurada agarrando su trasero. Se estira con pereza, sintiendo el peso cálido de los cuerpos a su lado aplastandola como sandwich. Charles y Cédric dormían profundamente, con expresiones tranquilas en sus rostros. La noche anterior había sido... interesante aunque no tuvieron intimidad. Nunca imaginó que los gemelos pudieran ser tan atentos, tan lindos, tan completamente entregados a hacerla sentir mimada. Sus aromas amaderado y cítrico aún la envolvía, mezclándose con la tibieza de las sábanas. Maeva cerró los ojos por un instante, disfrutando de esa s

