Cristopher Puse mi copa de champagne en la mesa al notar como se me resbalaba y volví a captar todo mi atención en ella. Bajaba con una enorme sonrisa del brazo de Alessandro. “Mentiroso”. Me había dicho que no tenía contacto con ella y se lo creí al nunca verla con él cuando me escapa a New York. Ahora entiendo también los días que desaparecía de la faz de la tierra junto con su padre para supuestos negocios de la familia. Todo patrañas. Pero eso ahora no importaba, ahora la tenía de nuevo acá. Su cabello oscuro iba suelto y mucho más largo que la última vez que la vi tan cerca. Su delicadez seguía presente pero ahora con una mezcla de elegancia y confianza en sí misma y eso me prendió, y ni hablar del vestido rojo que la hacía ver un poco más alta y madura aunque inocente. Su pecho

