Celeste - ¡¿Policía?! – volteó los ojos cansado – Alessandro – suspiró - ¿Qué fue lo que … - se llevó una mano a la frente y soltó una carcajada – ya voy para allá – colgó. - Señor su habitación está lista – la recepcionista le entregó las llaves a Christopher. Él las tomó con toda la tranquilidad del mundo aun riéndose un poco. - Ven – aseguró el saco de Alessandro y me tomó de la mano. Subimos por las escalas, el Bio Hotel Raphael parecía sacado de un cuento de Disney, su fachada estaba repleta de hojas y flores moradas dándole un aspecto de ensueño, y ni hablar de su interior. La habitación 403 contenía una sola cama inmensa como para cinco personas, el color terracota resaltaba incluso en las cortinas y tenía un leve olor a vainilla. Podría jurar que entre tanta belleza yo parec

