Thomas se encontraba sentado en una camioneta que los llevaría a su casa en Quántico, a su lado Derek tomaba su mano de manera delicada pero firme, él lo había prometido, se mantendría a su lado todo el tiempo. - ¿Listo para ver a los chicos? – preguntó Minho – Cuando les dijimos que volvíamos se volvieron locos - Va a ser agotador pero no puedo quedarme mucho tiempo, tengo que ir a la oficina para entregar mi informe además de agendar una cita con el psicólogo - Deberías tomártelo con calma – le dijo Gally aunque sabía que el castaño no le haría caso al ver la mirada que tenía sobre él – De acuerdo, no diré nada Llegaron a una casa bastante grande, de hecho a Derek le recordaba a la mansión en la que creció solo que esta tenía colores más pintorescos y vivos, se sentía

