Llegue a mi casa, entre lo más rápido que pude, las lágrimas seguían corriendo por mis mejillas. Cuando entró me dejo caer en la puerta mientras lo único que se escuchaban eran mis sollozos, escuchó como alguien se acerca rápidamente a mí y me da un abrazo...es Ana... -Alexis pero que te ha pasado- me pregunta Ana mientras me ayuda a levantarme y nos dirigimos hacia mi cuarto. Cuento todo lo sucedido a Ana, ella me escuchó atentamente mientras por ratos se contenía de la rabia - es un desgraciado Alexis- me dice mientras me limpia las lágrimas que no paran de salir- no vale la pena que olores por el así que alístate, ponte más guapa de lo que eres y nos vamos de antro- Niego varias veces con la cabeza, lo último que quiero es salir de fiesta, pero conociendo a Ana me obligaría a ir co

