[Luke]
—Hola Marianne, tengo que decirte algo, estoy enamorado de ti, eres el amor de mi vida, te amo, discúlpame si te lastimé sin saberlo, soy un estúpido, Hola Adam, amo a tu hermana, por favor no se vayan, o llévenme con ustedes — comienzo a practicar en el auto lo que pienso decirles, espero que suene convincente, mi corazón se quiere salir de mi cuerpo debido a tanta felicidad
Estaciono el auto en la calle y bajo tan rápido como puedo, ¿debí traer unas flores? Carajo, las peonías son sus favoritas, pero no están en temporada, ¿rosas? No, no, solo quiero impedir que se vayan, con eso me conformo, después le traeré una florería entera de ser necesario, no veo el auto de Adam estacionado, lo que me parece curioso, pero le resto importancia y aun así entro por la pequeña puerta del patio y antes de tocar la puerta principal aclaro mi garganta…
Mi respiración es agitada y la sonrisa de mi rostro es inmensa, la mucama de la casa me abre la puerta y frunce el ceño
—buenos días, vengo a ver a la señorita Marianne, soy…— me interrumpe abruptamente
—sé quien es usted, pero por desgracia, los Evans no se encuentran disponibles— dice con voz severa, frunzo el ceño
—¿ella no me quiere ver? ¿es eso? — pregunto un poco confundid, ella niega, pero de pronto gira su vista al interior, ella debe estar aqui
—no se encuentran disponibles, lo siento mucho, salieron de viaje anoche así que es mejor que se vaya— paso saliva al escucharla, ¿anoche? Charlie me dijo que se irían en unos días
—¿sabe a donde se fueron? ¿Cuándo volverán? — le pregunto un poco desesperado, no se pudieron ir tan rápido
—lo siento, no puedo compartir esa información, váyase por favor— dice para después cerrar la puerta
Mi cabeza daba vueltas, se habían ido, Marianne se había ido y no sabía a donde, pero no pudo irse solo así, miro hacia su patio trasero, decido pasar por los arbustos y subir por el árbol que da a su habitación, tal vez siga aquí, pero ha dicho que no me dejen pasar a verla, quiero aferrarme a esa idea
Trepé ese árbol de siempre tan rápido como pude, si todo sigue igual, la ventana de su habitación debe seguir abierta, ella nunca la cierra porque le gusta sentir el viento del exterior, en este momento no me interesa si algún vecino me ve entrar, necesito hablar con ella… Por suerte para mí, en efecto, la ventana está abierta, así que sin problema entro a su habitación.
Su aroma llega a mis fosas nasales con rapidez, sonrío por inercia, todo sigue igual, sus sábanas color rosa, sus almohadas de peluche y las lucecitas colgando de la pared
—¿Marie? ¿estás aquí? — digo en voz baja entrando a su baño, todo sigue aquí, su cepillo para el cabello, su pasta dental, frunzo el ceño
El armario también está lleno de su ropa, esto es extraño, ¿Por qué se irían del país sin nada de ropa? Su peinador está intacto, el maquillaje está qui, su espejo sigue igual, con muchas fotografías de su familia y… de nosotros, siento como mi corazón se siente aplastado, en todas salimos con Charlie y con Adam, pero hay una, una en su cumpleaños en donde ambos nos volteamos a ver, sonrientes, con esa complicidad que nos caracterizaba, ahí ya estaba completamente enloquecido de amor, esa fue nuestra primera noche juntos, la última, la única, lo único que no está es su cajita musical que le regaló su madre, ahí guardaba sus tesoros más preciados y me pregunto si también guardará….
¡Su computador! Camino al escritorio y lo enciendo para revisarlo y encontrar algo que me ayude a saber a donde se fueron, la contraseña la conozco de memoria, es el nombre del perro que hubiera querido tener, sonrío al ver el fondo de pantalla, es ella junto a sus padres y Adam en unas vacaciones que tuvieron en la playa cerca del norte de la ciudad ¿habrán ido ahí?
Me llama la atención que la bandeja de entrada de su correo está abierta, pero no solo eso, miles de correos electrónicos sin terminar están abiertos también, ¿debería leerlos? Mi respiración se agita, están aquí, frente a mí,
“Querido Luke, dios no sé por dónde empezar, probablemente y sea una locura…” cierro el correo porque no ha escrito nada más, pero la fecha es de esa misma primera noche, sonrío, ella tenía algo que escribirme, pero no mandó nada…
“Luke…. Eres un idiota, un…” de nuevo se ha detenido, la fecha es de dos días después de su cumpleaños, cuando comenzó a comportarse tan extraña conmigo y reviso otro y otro y todos son los mismos, comienza insultándome y se detiene, ella me escribía en su mente todas las noches, pero nunca envió nada… ni yo a ella…
Un ultimo correo llama mi atención, reviso la fecha de este último, es de anoche, ¿habrá sido antes de antes de irse a la fiesta?
“tengo que irme” pero no dice nada más, ni está enviado, ni nada, carajo, todo era tan confuso, no puedo ir a la mueblería de su padre porque es domingo y seguramente está cerrado y si aquí nadie me quiso dar información, allá menos
El sonido de mi teléfono me saca de mis pensamientos, lo saco rápidamente del bolsillo para evitar que me descubran, es Charlie, pero decido no responder, seguramente es alguna estupidez y no estoy para eso, una nueva idea cruza mi mente, llamarla, o llamar a Adam para preguntar por ella
Marco el número de su teléfono, pero la contestadora responde por ella, busco el teléfono de Adam, pero es lo mismo, ninguno de los dos responde, doy vueltas alrededor de la habitación de Marianne, intentando buscar una solución y una explicación a que se hayan ido desde anoche, pero nada, lo único que aumenta es mi angustia, quito del peinador la foto donde estamos juntos, donde nos miramos, si ella se fue, ahora esto es mío…
Llego a mi casa derrotado, esperando que el estúpido de Charlie siga aquí para pedirle que llame a Adam, es su mejor amigo, a él si debiese responderle, tal vez mi hermanastro sabe a donde fueron, pero lo que me recibe en la puerta no es nada alentador, Charlie tiene los ojos rojos, aquí también está Aaron y Lando, otro de sus amigos idiotas, siento una opresión extraña en el pecho
—¿pasa algo? Por favor no me digan que se están…— digo molesto, pero Charlie me interrumpe poniéndose de pie y corriendo hasta mi para abrazarme
—¿Qué ocurre? — pregunto confundido
—anoche… después de la fiesta… Marianne y Adam… se fueron juntos de mi casa y… tuvieron un accidente de auto en la carretera, mi papá los recibió en el hospital, estaban muy mal heridos— dice Lando viéndome fijamente a los ojos, como si me hubieran dado un golpe en el estómago me quedo sin aire
—¿estan… están….?— pregunto con la voz entrecortada, él se alza de hombros
—no lo sé, su padre pidió que los cambiaran de hospital, mi papá me dijo que estaban muy mal heridos, y que no pronosticaba que se… que se… pudieran salvar— comienza a sollozar también
—¡todo esto es tu culpa! — grito viendo a Charlie fijamente a los ojos
—debiste haberme dicho que fuera por ustedes más temprano, debiste decirme que se habían drogado, debiste…— caigo al piso con el rostro completamente mojado debido a mis ya frecuentes lágrimas
Mi mente comenzó a maquinar una vez más, ¡el accidente de anoche! El que vi mientras conducía a casa, no le presté demasiada atención al auto, ni a las ambulancias, ni a nada, en mi mente solo estaba ella y mi furia con Charlie
—¿tu padre tiene el número de teléfono señor Evans? — le pregunto a Lando, el asiente, me pongo de pie y le pido que me lo entregue, necesito noticias, necesito saber lo que está pasando con ellos….
Después de armarme de valor y de que mis manos dejaron de temblar, marqué el numero del señor Evans, después de tres pitidos me respondió
—¿Quién habla? — dice él, me aclaro la voz
—buenas tardes, señor Evans, soy…. Soy Luke, me acabo de enterar del accidente de Marianne y…— no termino de hablar cuando él me interrumpe
—no quiero que nadie mas de tu familia me vuelva a hablar, por su culpa eh perdido a mis hijos, olvídense de nosotros— me colgó y caigo al piso nuevamente
Mi primer amor, esa chica de mirada encantadora, esa chica con tantos sueños y metas en la vida y no solo ella, su hermano Adam, el mejor amigo de mi hermano, un chico al que vi crecer, anoche pude hablar con ella, pude impedir que se fueran, tenía que hablar con ella, explicarle mis sentimientos, decirle que la amaba, ahora no podré hacerlo, no podré decirle nada… supongo que ahora todo será diferente, todo cambiará en mi vida….