Años antes
[Marianne]
—¡Marianne, se nos hará tarde, baja de una vez! — la voz de mi madre resuena por toda mi habitación, ruedo los ojos y me miro al espejo una vez más, hago una mueca al verme, me gusta mi aspecto, pero… debo admitir que me estoy arreglando un poco más, Luke estará en la cena y extrañamente me quiero ver bien para él, solo lo eh visto de lejos, cuando trae a Charlie y a Adam a casa, cuando mamá organiza estas cenas tan espantosas, creo que es un chico solitario, supongo que desde que pasó lo de su padre, Charlie me lo ha contado, su padre engaño a su madre y después de eso, él se fue con ella para venir a vivir aquí, donde conoció a Frank, el padre de Charlie, a Adam le causó gracia, pero a mi no, no puedo imaginar lo mal que debió haberlo pasado. Luke es guapísimo, cabello n***o, ojos negros preciosos, es delgado, tanto que se ve de lejos como se le marcan las venas en los brazos y en las manos y la manzana de adán le resalta tanto en la garganta que… carajo, lo eh visto demasiado a detalle, espero que no lo haya notado nunca porque moriría de pena…
Al terminar de arreglarme bajo a la cocina, solo para ver a mi estúpido mellizo aún en pijama, ruedo los ojos
—¿no irás a la cena con los Jackson? — pregunto cruzándome de brazos, niega
—le eh dicho a mamá que me siento mal, cenamos con ellos casi todos los viernes, además Charlie está de viaje, no quiero ver al estúpido de Luke haciéndola de hijo perfecto delante de nosotros, es un tipo demasiado… engreído, presuntuoso— dice tirándose en el sofá, ruedo los ojos, no me parece que lo sea en lo absoluto, Adam solo lo dice por celos, debido a que él va en ultimo año de preparatoria y nosotros apenas la vamos a comenzar
Mamá sale de la cocina y me mira de arriba abajo, criticando mi atuendo, pero no pienso cambiarlo, una falda a cuadros, una blusa de manga larga en color n***o, mis piernas están cubiertas por medias y unas botas negras
—deberías ser un poco más…— la interrumpo
—Marianne, deberías ser más femenina, usar más el color rosa y menos color n***o te haría bien, no te verías tan pálida como de costumbre— digo imitando su voz, haciendo que Adam suelte una carcajada, sonrío de lado y ella se rie de forma forzada, para luego dejar un beso en mi frente, papá se burla de nosotras desde la puerta y desde ahí me hace una seña con la cabeza para que caminemos al auto.
La cena fue más aburrida de lo normal, sin las bromas de Charlie y Adam en la mesa el único tema de conversación fueron negocios, Luke pidió permiso para levantarse de la mesa y cuando comencé a aburrirme y la conversación cambió a la sala, me puse de pie y salí al balcón a tomar un poco de aire, entonces lo vi, recostado en el césped, con las manos detrás de su cabeza y viendo al cielo nocturno, sonreí por inercia y me armé de valor, esta seria la noche en la que por fin me atrevería a hablarle al hermano del mejor amigo de mi hermano. Bajé las escaleras y sin hacer ruido comencé a acercarme lentamente
—creí que nunca te atreverías a hablarme— suelta de pronto, aún con los ojos cerrados, sorprendiéndome por completo
—creí que solo eras la sombra de Adam— dice abriendo los ojos y sonriendo, ruedo los ojos y me siento junto con él, Luke se acomoda en el césped para verme fijamente
—pareciera que lo soy, pero no… solo me gusta estar en silencio, pasar desapercibida, mamá me ha dicho que necesito ser mas como Adam, pero… no gracias— suelto una risa y él también lo hace
—¿Qué haces aquí? Tan solitario— pregunto cuando me acuesto junto a él en el césped, no responde, pero no me molesta que no lo haga
—una de las cosas que mi padre me enseñó, antes de largarse con esa secretaria, fue a ver las estrellas, las constelaciones, le gustaba ver la luna, hablarle, decía que el sol ve tu cuerpo, pero solo la luna tu alma y hacer esto… me relaja sabes— dice él, con la voz más serena posible y haciendo que mi corazón se estruje por completo
Estuvimos hablando un poco más sobre nuestros gustos, descubrí que ama el chocolate, que le gustan mucho las películas de terror y claro que sí, es todo un chico malo, planea hacerse varios tatuajes, le gusta leer sobre dioses nórdicos, algo que también me gusta a mí y eso me emocionó, su libro favorito es Harry Potter, le dolió mucho separarse de su padre, pero con el tiempo se dio cuenta de que era lo mejor y que no es tan malo vivir con Frank, que Charlie lo molesta mucho, pero lo tolera, quiere tener un negocio propio y no depender de su madre o Frank
—¡Nos vamos Marie— me grita mi madre desde el balcón, ambos miramos hacia arriba
—¿Marie?— pregunta alzando una ceja, ruedo los ojos y asiento
—así me dice de cariño, odio el diminutivo, pero amo a mi madre— digo sonriendo, él suelta una carcajada y asiente
Se pone de pie y me ayuda a hacerlo también, todo un caballero, me limpio el exceso de césped de mi falda y noto que aún no suelta mis manos
—debería irme, a papá no le gusta que lo hagamos esperar, fue… divertido hablar contigo, no eres tan extraño después de todo— digo entrecerrando los ojos
—¿extraño yo? Deberías verte en un espejo más seguido Marie— sonríe de lado, niego y antes de poder irme me detiene de nuevo, tomando mi brazo
—escríbeme, estoy seguro de que ni a tu hermano ni a Charlie les hará gracia que te hable por teléfono, eres… demasiado especial para ellos— dice mientras escribe algo en mi brazo, frunzo el ceño
—¿especial? Por dios, Adam me odia por nacer 3 minutos antes que el y Charlie me soporta porque voy incluida en el paquete— digo restándole importancia, Luke suelta una risa sincera y juro por Dios que justo ahora mis bragas están mojadas
—escríbeme, hoy, quiero que me des los nombres de los libros que tienes en casa, yo te mandaré los míos y tal vez en la próxima cena los discutamos, aunque sea en secreto— sonríe y asiento en automático, siento que el corazón se me va a salir del pecho
—¿seremos amigos secretos? — pregunto en voz baja, como si fuera un secreto, entrecierra los ojos y asiente
—no quiero problemas con Charlie y supongo que tu no los quieres con Adam, no soy… exactamente una buena influencia para ti— dice alzando las cejas, suelto una risa y me acerco más a él, pudiendo oler mejor su perfume, trato de controlar mi respiración
—hasta los ángeles fueron corrompibles, nos vemos Luke, te escribiré, lo prometo— digo para después salir disparada al auto, papá debe estar molesto y no quiero que lo esté más…